Larissa Porta
La noche serena, escucha el susurro secreto
que quiero contarte. Vaga y vacía inicio una frase sedienta de oídos donde repose mi voz.
Apoyándome tan sólo de un rayo de fe
te busco en las sombras, te encuentro dormido y
extiendo mi mano ansiosa por ser acariciada.
Me siento olvidada, quizás traicionada
por aquel deseo de tenerte aquí conmigo
en este mi mundo que se agiganta a cada paso que doy.
En este instante en que sola comparto mi tristeza
asoma por mi pupila la perla negra que dibuja
en mi mejilla este llanto de mujer.
Una a una, perlas negras toman forma de papel.
Sólo una, la que es tuya, no he podido contener
y en la almohada ahogada por el sueño ha de morir.