Redacción central
Los equipos clasificados deben reforzarse para las semifinales para evitar que la liga pierda fuerza, en vista que varios jugadores se marcharán a las ligas menores o el béisbol mexicano a más tardar en los primeros días de marzo.
Por ejemplo, el 6 de marzo es último día que los hermanos Marvin y Ernesto Garay se pueden reportar al campamento de los Padres de San Diego. Un día después, Julio César Raudez deberá estar entrenando en el campo de los Gigantes de San Francisco. Para esa fecha, aquí aún estaremos en las semifinales.
Los Tiburones y los Leones sienten que no necesitan refuerzos. El único felino que tiene que irse es Aristides Sevilla, de la organización de los Yanquis, mientras que los sultanecos mantendrán a toda su tropa, al menos que Jimmy González sea contactado por algún equipo mexicano, como le fue prometido.
El Chinandega inevitablemente perderá a los hermanos Garay y ya no tienen a Oswaldo Mairena. Y el San Fernando quedará sin Julio Raudez y Franklin Sánchez, mientras Edgard López esta a la espera que lo llamen los Cafeteros de Córdoba, de México.