Luis Alemán [email protected]
Miguel Calderón Mendoza, conductor del taxi Hyundai placas T11-390 se encuentra entre la vida y la muerte en una sala del Hospital Lenín Fonseca, después de recibir dos puñaladas de parte de desconocidos que abordaron su unidad y lo dejaron abandonado a escasos metros del Centro de Estudios Superiores del Ejército, en el reparto Carolina.
La teniente Diana Murillo, jefe de información y análisis de la Policía del Distrito Tres confirmó que a las 1:30 a.m. de ayer viernes el puesto de mando de ese distrito recibió una llamada sobre el asalto a un taxista.
Al llegar la guardia operativa al lugar comprobó que se trataba de Miguel Calderón a quien los desconocidos le dieron dos puñaladas, además se llevaron el radio del vehículo y el dinero que tenía en su cartera.
VERSIÓN DE TESTIGO
Una vecina que vive cerca del lugar donde quedó abandonado el vehículo y que pidió no se revelara su nombre, relató que le llamó la atención el sonido insistente de la bocina de un auto y que al asomarse a la calle pudo observar que dentro del vehículo se encontraban tres hombres que al parecer conversaban tranquilamente.
Sin embargo, minutos después vio que uno de ellos salió corriendo con dirección a la base militar, pero regresó a los pocos segundos “sólo para caer desmayado”.
Cuando salieron para ofrecer ayuda, afirma la señora que el hombre sangraba del estómago y el pecho y que sólo llegó a decir “yo me voy en mi carro” para luego volverse a desmayar.
Se conoció que varios militares le dieron los primeros auxilios y luego fue trasladado a un centro asistencial.
César Victoriano Trujillo Martínez, dueño del taxi, relató que lo llamaron cerca de las 2 de la mañana para informarle que su vehículo estaba abandonado y su conductor herido.
Dentro del auto quedaron los zapatos de Miguel, la cartera de bolsillo sin dinero, una toalla de mano y un rollo de papel higiénico, así como la ropa del lesionado que al parecer se la quitaron cuando lo socorrían de las heridas, afirmó la teniente Diana Murillo.