- Un científico iraquí conversa con inspectores sin custodios del gobierno
AP,EFE
VIENA.- La decisión de un científico de Irak de ser interrogado por los inspectores de Naciones Unidas señala que Bagdad está “haciendo un esfuerzo» por cooperar, dijo el viernes el jefe de inspectores de Naciones Unidas, Hans Blix, antes de viajar a ese país.
Al ser consultado sobre su entrevista el jueves con un biólogo iraquí, Blix dijo “creo que parece que están esforzándose”, pero “queremos ver más este fin de semana”, cuando él y el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Mohamed ElBaradei, se reúnan con altos funcionarios de Irak.
Blix habló a la prensa mientras se preparaba para dirigirse a 59 nuevos inspectores de 22 naciones que son entrenados en el complejo de las Naciones Unidas en Viena, donde se encuentra la sede de la Agencia Internacional de Energía Atómica de ElBaradei.
Las Naciones Unidas confirmaron que un encuentro privado, de tres horas y media de duración, ocurrió con un biólogo en el hotel de Bagdad donde se encuentran los inspectores, dijo un funcionario del organismo internacional. El biólogo fue el primer científico en haber aceptado ser entrevistado por expertos en busca de armas de destrucción masiva.
Los inspectores de armas han señalado que la negativa de los científicos iraquíes a ser entrevistados era motivo de preocupación y demostraba que el país no estaba cooperando completamente.
Bagdad puede evitar una guerra si las autoridades iraquíes cooperan activamente para aclarar «cuestiones sustanciales» sobre su arsenal, declaró Blix.
ACUSAN A BLAIR DE PLAGIAR INFORME
El gobierno británico fue acusado ayer de querer confundir al Parlamento y a la opinión pública al presentar el pasado lunes un informe sobre Irak copiado en su mayor parte de una antigua tesis de posgrado de un estudiante californiano.
El documento de 19 páginas, alabado incluso por el secretario de Estado de EEUU, Colin Powell, en su discurso de este miércoles ante el Consejo de Seguridad de la ONU, es básicamente una recopilación de material académico y de los servicios de inteligencia, en muchos casos desfasado, según denunció hoy la prensa británica.
Tras recibir una lluvia de críticas por parte de los diputados y la prensa, un portavoz del primer ministro, Tonny Blair, admitió que el gobierno cometió un error al no reconocer que la información fue extraída de la tesis de Ibrahim al Marashi, publicada en 2002 pero que está basada en datos de la Guerra del Golfo (1991).
Sin embargo, a pesar del error, la fuente gubernamental insistió en que el documento es “concienzudo”.
La actriz y parlamentaria laborista Glenda Jackson –del mismo partido que Blair– afirmó que este caso es “otro ejemplo” de cómo el gobierno del Reino Unido intenta “confundir –o mentir– al Parlamento y al país” sobre todo lo que concierne a Irak.