Alfonso Efraim Castellón Ayó[email protected]
Inaudito, sorprendente y cuasi delictiva es la actitud de los Socios de AGROINSA y la Empresa Nouveau Latin American Limited (NLA), quienes compraron al crédito (primer acto) sin desembolsar nada. Desmantelaron el Ingenio Victoria de Julio para venderlo en piezas (segundo acto) y ahora simulan un siniestro para cobrar a INISER el riesgo cubierto (inexistente) a través de un seguro por ocho millones de dólares.
AGROINSA debe al Estado de Nicaragua veinte millones de dólares, que nunca pagaron del acuerdo básico y carta de entendimiento para la adjudicación del mismo (1993), cuya deuda es concepto de compra y venta del Ingenio en mención; más los ocho millones que pretende llevarse de las arcas del Estado, para un total de veintiocho millones de dólares. ¡Qué barbaridad!
El caso del Ingenio Victoria de Julio es la prueba más clara de que los señores de AGROINSA siguen haciendo daño a Nicaragua, con bienes del Estado. ¿Qué seguirá después?
Luego, 22 Corporaciones Estatales con acciones de 340 Empresas, las cuales fueron privatizadas bajo el engaño de que el 25 por ciento de las acciones de estas empresas pasarían a manos de los trabajadores, (Según acuerdos entre el Gobierno de turno y los “democrátas, modernos y comprensivos”: sandinistas) siguen este mal ejemplo. El total de lo adeudado excede los ochenta millones de dólares. Esto no debe tolerarse, es demasiado dinero. Lo cual viene a aumentar la deuda interna, gracias a la actitud irresponsable de unos empresarios que jamás lo fueron. Pero que se convirtieron en tales después de la famosa revolución.
La Asociación de Confiscados lo denunció en el Diálogo Nacional (1997) y en esa época tenía oportunidad el Estado de recuperar algo. Sin embargo el ex presidente Dr. Arnoldo Alemán disfrutaba en ese momento, del pacto con el señor Daniel Ortega. (estaba encantado) y por otro plumazo, le extendió el plazo hasta el 2007. El Estado de Nicaragua ha sido defraudado, engañado con actos que reflejan una conducta propia de delincuentes.
Es triste enterarse por el Diario LA PRENSA de estos actos bochornosos e indignantes para el Gobierno, el cual se encuentra combatiendo la corrupción; cuando deberían ser los mismos funcionarios públicos encargados de que se cumplan los acuerdos los que denuncien y demanden el cumplimiento de los mismos o la entrega de los bienes al Estado. Felicito el Editorial de LA PRENSA del 4 de febrero de los corrientes, así como a los reporteros que cubren el tema de la propiedad (Jorge Loáisiga y José Adán Silva).
¿Cómo es posible que alguien pueda por sí y para sí apropiarse, desmantelar y demandar al Estado con sus propios bienes? (en tres actos). No tiene asideros legales, sino meros subterfugios y entronques político-judiciales que los convierten en intocables.
Es necesario ponerle fin a estás irregularidades. Ya es tiempo de que el Presidente de la CORNAP aplique todo el peso de la ley a los que quebrantan los acuerdos irresponsablemente: Vía Procuraduría de la República (porque las otras están con-pactadas).
Recuerdo aún cuando el Presidente de la CORNAP, Ing. Chester Noguera, me solicitó mis servicios profesionales a consecuencia de una embestida administrativa que sufrió él por parte de un ex – ministro del Dr. Arnoldo Alemán, quien le movió los linderos de su finca. Pues bien, ahora le invito a hacer lo mismo, esta vez a favor del Estado, buscando los caminos legales para enfrentar a los señores de AGROINSA. Quienes con el producto de sus “travesuras” se divierten en los medios sociales como grandes personajes. El Dr. Noguera no debe hacer quedar mal al presidente Ing. Enrique Bolaños. Los puestos se aceptan para desempeñarlos sin más temores que el que debemos a Dios cuando actuamos al margen de la ley.
El autor es Secretario Ejecutivo de la Asociación de Confiscados de Nicaragua.