- NASA descarta que pedazo
de aislante haya dañado mortalmente al Columbia
EFE
HOUSTON, TEXAS, EE.UU.- La NASA centra las investigaciones sobre la catástrofe del Columbia en sus últimos 32 segundos de vuelo, tras descartar que ésta haya sido causada por un fragmento de aislante desprendido del tanque del cohete impulsor cuando el transbordador iniciaba su misión.
Ron Dittermore, director del programa de los transbordadores de la NASA, dijo que poco antes de que la nave se desintegrara el sábado pasado su sistema de control automático trataba de estabilizar la velocidad del orbitador al registrarse una creciente resistencia al aire en su ala izquierda.
Los datos finales recibidos desde el transbordador mostraban que “estábamos comenzando a perder la batalla”, indicó en el Centro Espacial Johnson, en Houston.
Agregó que para determinar qué pasó, los ingenieros de la NASA han intensificado sus esfuerzos orientados a recuperar los últimos 32 segundos de datos transmitidos al control de la misión por el Columbia.
“Tal vez esos 32 segundos nos ayuden a comprender”, dijo Dittermore.
El Columbia se desintegró tras entrar en la atmósfera terrestre sobre territorio de EE.UU. y cuando había iniciado su vuelo de aproximación hacia el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde pondría fin a una misión científica de 16 días. Sus siete tripulantes perecieron.
La desintegración habría comenzado sobre California, donde se encuentran expertos de la NASA para analizar fragmentos de la nave encontrados en ese estado.
Dittermore indicó que las últimas señales del Columbia no pudieron ser procesadas en el control de la misión en Houston debido a la mala calidad de la transmisión electrónica
La clave que podrían proporcionar esos 32 segundos estarían en la grabación hecha por una estación de rastreo en el campo de prueba de misiles de White Sands, en el estado de Nuevo México.
Sin embargo, expertos en esas instalaciones indicaron que no saben si la podrán procesar debido a que las señales también resultaron gravemente afectadas por el calor extremo generado por la fricción de la entrada de la nave en la atmósfera.
El director de programas de transbordadores también descartó la idea de que el desprendimiento del tanque externo haya sido un trozo de hielo, cuyo mayor peso pudiera haber tenido un poder más destructivo.
TEORÍA DEL PEDAZO DE AISLANTE NO CONVENCE
La investigación tomó un nuevo giro después de que la NASA descartara la teoría de que el origen de la tragedia fue un trozo de material aislante desprendido del tanque externo del cohete en el momento del despegue.
«Tiene que haber otra razón. Para nosotros no tiene sentido que ese trozo haya sido la causa principal de la pérdida del Columbia y de su tripulación», dijo Ron Dittermore.
Esa teoría adquirió fuerza cuando la NASA difundió imágenes captadas en vídeo tras el lanzamiento, el 16 de enero, que muestran el desprendimiento de un trozo de aislante y su desintegración tras golpear la parte inferior del transbordador.
Dittermore insistió en que el trozo, con un diámetro calculado de unos 60 centímetros y de poco más de un kilogramo, no tenía suficiente peso o se desplazara a una velocidad que pudiera dañar las losetas antitérmicas de la nave.
TODO ES POSIBLE
Las posibilidades son muchas, desde la detonación accidental de artefactos explosivos a bordo hasta la colisión con un trozo de basura espacial, o acaso un defecto en un ala que provocó la pérdida de control y la desintegración de la nave poco antes del descenso. El gerente del programa de transbordadores, Ron Dittemore, dijo que se estudiaban todas las teorías. “¿Fue algo que sucedió después del lanzamiento? ¿Algo que sucedió durante el reingreso? ¿O algo que sucedió durante el lanzamiento y no lo vimos? Todo es posible”, dijo Dittemore (AP)