- Estudiantes en altercado con transportistas por el aumento del pasaje
Benjamín Blanco [email protected]
Estudiantes, personal docente y administrativo de las universidades estatales de Managua, recorrieron ayer en una caravana de buses y automóviles, algunos barrios orientales de la capital para protestar en contra del veto presidencial al Presupuesto General de la República.
“La asignación real del presupuesto para las universidades debería ser de 814 millones 500 mil córdobas, pero en vista de la crítica situación financiera en el gobierno, la Asamblea Nacional aprobó en diciembre del año pasado 721 millones de córdobas, y nosotros conscientes de la situación de pobreza del país, lo aceptamos”, señaló Bismarck Santana Tijerino, presidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN).
Sin embargo, el reciente veto presidencial al Presupuesto General de la República, manda a recortar aún más el presupuesto para las universidades, cercenándoles 51 millones de córdobas, lo cual es rechazado por todos los rectores y el resto de la comunidad universitaria.
“No vamos a aceptar más recortes, porque eso provocará que más estudiantes se queden fuera del sistema de educación superior. Por eso rechazamos ese veto que nos quita lo que ya nos asignó el Parlamento el año pasado”, señaló Homero Ramírez, del movimiento estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN).
CARAVANA PROVOCÓ EMBOTELLAMIENTOS
Como ya es una costumbre, cada vez que hay una protesta cívica autorizada por la Policía Nacional, la débil red vial de Managua se lleva la peor parte porque el cierre de algunas vías provoca embotellamientos en distintas calles y avenidas de la ciudad.
Muchos conductores particulares y transportistas se quejaron de atrasos en su libre tránsito vehicular y hasta hubo intercambio de ofensas verbales entre universitarios y conductores de buses, durante el recorrido de la caravana.
“No les den entrada a esos buseros que acaban de aumentarle al pasaje 25 centavos y andan con los mismos buses homicidas. No dejen que se meta a la caravana” gritaba un estudiante de la Universidad Politécnica desde una disco-móvil, mientras las explosiones de morteros parecían nunca cesar.
Las explosiones de estos artefactos fueron tantas que algunas personas coincidieron en que la protesta universitaria se parecía a la bajada de Santo Domingo de Guzmán en pleno primero de agosto.
El próximo martes 11 de febrero, la comunidad universitaria planea hacer otra caravana de protesta, pero esta vez por los barrios occidentales. Y desde ya están convocando a una marcha el próximo 14 de febrero, a la cual se estarán sumando, según Santana, trabajadores de la salud y la educación y otros sectores afectados.