Ramiro RodríguezCorresponsal de La Nación
TURRIALBA.- Los médicos turrialbeños que atienden a la niña de nueve años que resultó embarazada, descartaron cualquier posibilidad de provocarle un aborto terapéutico.
La interrupción del embarazo con fines médicos o aborto terapéutico es sólo permitida en casos comprobados en que la vida de la madre corre riesgo. En el país, está prohibido el aborto por razones ajenas a aquél.
Según los médicos, la niña ya cumplió los tres meses que contempla la ley para practicar el aborto. Tampoco lo harán “porque, de ninguna manera lo consideramos prudente”, dijo Henry Troper, pediatra de la niña.
Esta menor –quien se halla internada en el hospital Wílliam Allen, de Turrialba– resultó embarazada luego de que un agricultor de la zona abusara sexualmente de ella. El hombre está libre, pero bajo investigación judicial. Debe presentarse a firmar cada ocho días al juzgado local.
Mientras tanto, la Conferencia Episcopal emitió ayer un comunicado oficial en el que lamenta la violación de la que fue objeto la niña y manifiesta su solidaridad con la familia.
Además, hizo un llamado al respeto a la vida: “No se puede matar a un bebé ni siquiera para salvar la vida de la madre”.
COMPLEJO
Por su corta edad, a los médicos les preocupa los riesgos que podría traer el embarazo para la madre y el niño. Las principales complicaciones para la madre derivan de la falta de desarrollo físico para llevar adelante un embarazo.
El caso va a ser estudiado, en sesión clínica, en el Hospital Calderón Guardia, en San José, según confirmó el jefe de obstetricia, Arturo Esquivel Grillo. El Calderón Guardia es el hospital de referencia para los vecinos de Turrialba.
Por ahora, la menor se encuentra estable, y está recibiendo la atención necesaria para llevar el embarazo hasta donde sea posible, dijo Henry Troper.
Aunque los médicos de Turrialba conocen el riesgo de este embarazo, creen que en las circunstancias actuales lo mejor es dejar que evolucione, con un monitoreo permanente para evitar que su vida corra peligro, explicó el ginecólogo Raimundo Riggioni.
El ginecólogo recomienda no mover a esa niña del nosocomio turrialbeño. Pidió ayuda para trasladar a los papás de la menor para que puedan estar con ella.
La madre de la niña, Rosa Reyes Esquivel, de origen nicaragüense, dijo que hay un poco de ilusión por su futuro nieto.
La misma niña, según dijo su madre, en ocasiones expresa su deseo de que su hijo sea varón.
Colaboró la periodista Ángela Ávalos. Tomado de La Nación.