- Estado un cliente grande, pero ni siquiera los busca
María Antonia López M. [email protected]
La producción de muebles nacionales no ha superado las importaciones, varios factores han incidido para que la demanda esté siendo cubierta por una gran cantidad de productos extranjeros, según se desprende de la evaluación ofrecida por Eddy Narváez, investigador del Instituto Nitlapán de la Universidad Centroamericana (UCA).
El investigador detalló que uno de los principales problemas con los que enfrentan los muebleros nacionales es el mercado. Y es que por muchos años, se ha tratado de darles capacitación tecnológica, herramientas administrativas y contables, y hasta se ha pretendido inducirlos a convertirse en vendedores natos. “Esperan que el mercado llegue hasta ellos”, dijo.
Pero también se enfrentan, con la posibilidad de alcanzar volúmenes de producción para hacer frente a una posible demanda, en tanto, otros no han logrado alcanzar la calidad suficiente.
No obstante, es hasta ahora, que se empieza a reconocer que los artesanos o muebleros son parte de una cadena productiva y no necesariamente tienen que cumplir todo el proceso, es por ello que se requiere de organización para lograr el establecimiento de contactos con empresas que se dedican a esa actividad en específico. En el país existen varias tiendas que hacen importaciones de muebles.
US$20 MILLONES EN IMPORTACIONES
Narváez detalló que se estiman que las importaciones en muebles que el país realiza han pasado en 1990 de dos millones de dólares hasta 20 millones en el 2002 aproximadamente, de ese total unos 8 millones de dólares corresponden a muebles de madera. Por otra parte, se cree que hay unos 300 exportadores nacionales, cuando la cifra se reduce probablemente a unos 20 que realmente están ejerciendo esa función.
Por su parte, Pedro Pablo Villalta director nacional del proyecto Nicamuebles, manejado por el Instituto Nicaragüense de la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme), explicó que la atención que brindan es limitada a un sector de productores medianos quienes han alcanzado algún nivel de calidad y pueden ofertar sus productos a una clase social que está en capacidad de adquirirlos. Para ello han establecido una sala de venta como uno de los mecanismos de hacerse sentir en el mercado.
“Porque el proyecto se basa en la sustitución de importaciones y hay un reto fuerte para que las personas y las instituciones se apropien del tipo de mueble que se está trabajando”, indicó.
A su vez, señaló que el Inpyme está tratando de identificar las necesidades del sector estatal, para que sean los empresarios nacionales quienes abastezcan y evitar la compra de productos importados aunque eso está ligado al precio y posibilidades presupuestarias de las instituciones públicas.
Villalta dijo que también están trabajando en la organización de quienes se dedican al oficio, y es por ello que se ha creado la Comisión Nacional de Productores de Muebles de Madera, para que mejoren su capacidad de producción, volúmenes y de forma organizada para que los talleres cumplan con algunas expectativas del mercado internacional.
Aunque reconoció que tienen problemas de financiamiento para renovar maquinarias y otras necesidades, el Inpyme está haciendo algunos esfuerzos en ese sentido, al igual que inició la formulación de un proyecto de atención para la Costa Atlántica, para que no continúen solamente como abastecedores de materia prima hacia el Pacífico.
Tampoco se descarta la posibilidad de casas comerciales que puedan convertirse en distribuidores de los muebles nacionales. Ya se están haciendo algunas gestiones para el establecimiento de esa relación de mercado.
EMPRESARIOS CONOCEN DEFICIENCIAS
Medianos empresarios del sector madera-muebles, consideran que una de las formas de comercializar que utilizan son las ferias, aunque algunos han decidido no asistir porque en ellas no se puede ofertar el precio real de sus productos
También consideran que la apertura de los mercados les afecta, ya que la competencia es superior y aunque pretendan hacerle frente requieren de maquinaria con la que no cuentan actualmente.
Reconoció que uno de los problemas que deben superar es la falta de organización del sector que les impide y no ha habido preocupación por extenderse.
Pedro Manuel Alemán de Mueblería Zulema, cree que los nicaragüenses prefieren los productos extranjeros.
Mientras tanto, Pedro López, quien tiene su taller y establecimiento sobre la carretera a Masatepe, Masaya mantiene una opinión similar, sobre las preferencias, pese a que han mejorado la calidad de los productos, variedad, precios y otros, mucho nicaragüense prefiere comprar los muebles importados y hasta las artesanías.
López también piensa que el estado puede ser un cliente cautivo, pero nunca ha habido un ofrecimiento al respecto para adquirir una serie de muebles pese a que muchos de los confeccionados se adaptan a los requerimientos de las oficinas estatales.