NASA ignoró advertencias

Expertos señalaron problemas de seguridad en el programa de transbordadores, pero la agencia espacial los despidió para acallar críticas Oficina del Congreso informó que fuerza laboral declinó tanto por razones de presupuesto que se redujo la capacidad para garantizar seguridad Agencias WASHINGTON.- La agencia espacial estadounidense NASA despidió a cinco expertos que el año pasado […]

  • Expertos señalaron problemas de
    seguridad en el programa de transbordadores, pero la agencia espacial los despidió para acallar críticas
  • Oficina del Congreso informó que fuerza laboral declinó tanto por razones de presupuesto que se redujo la capacidad para garantizar seguridad

Agencias

WASHINGTON.- La agencia espacial estadounidense NASA despidió a cinco expertos que el año pasado habían advertido sobre problemas de seguridad en los transbordadores espaciales, afirmó ayer el diario “The New York Times”.

Por su parte, el diario “The Washington Post” indicó que “a pesar de las advertencias de muchos expertos en seguridad aeronáutica” la agencia espacial, aquejada por problemas presupuestarios, eligió una senda de recortes de gastos y vuelos menos frecuentes.

El transbordador Columbia se desintegró el sábado pasado durante su entrada en la atmósfera y murieron los siete astronautas que habían completado una misión de 16 días en el espacio.

El director de programa de transbordadores en la NASA, Ron Dittemore, indicó que seis minutos antes de que la nave se desintegrara, la temperatura de superficie del Columbia subió repentinamente unos 16 grados.

Dos minutos antes de que la nave se desintegrara las computadoras detectaron un incremento de la fricción en el costado izquierdo del transbordador, lo cual sugiere que se había levantado o se había desprendido parte de la cubierta que la protegía del excesivo calor en el ingreso a la atmósfera, dijo Dittemore.

Según el Times, cuando un grupo de expertos de la NASA advirtió sobre los problemas de seguridad en la flota de transbordadores si no aumentaba el presupuesto, la agencia espacial “despidió a cinco de los nueve miembros del grupo y a dos de sus consultores”.

“Algunos de ellos dicen ahora que la agencia trató de suprimir sus críticas”, añadió el Times.

Según el diario, la NASA indicó que había modificado la constitución del equipo de expertos de manera que pudieran incorporarse miembros nuevos, más jóvenes y capacitados.

El programa de transbordadores espaciales ha estado afectado durante más de una década, tras el fin de la rivalidad con la Unión Soviética y de la Guerra Fría, por los costos que han excedido a lo presupuestado y una disminución del apoyo público y político para sus programas.

Según el Post, este programa “llegó a una encrucijada a comienzos de los años 90” cuando la NASA optó por recortar los gatos, pese a las objeciones muchos expertos en seguridad aeronáutica.

La agencia espacial estadounidense “podía buscar un nuevo apoyo público para un aumento de los gastos o podía recortarlos de forma agresiva con una gerencia diferente y lanzamientos menos frecuentes”, pero la agencia “eligió el segundo camino”, indicó.

“Nadie sabe qué causó el desastre (del Columbia), pero muchos expertos aeroespaciales y algunos gerentes del programa dicen que el transbordador corría peligro física y técnicamente desde mucho antes de la calamidad”, añadió el Post.

PREOCUPANTES HALLAZGOS OBVIADOS

Cuando George W. Bush asumió la Presidencia, la Oficina General de Responsabilidades, el brazo investigativo del Congreso, encontró en 2001 que la fuerza laboral del programa de transbordadores declinó tanto que se redujo la capacidad de la NASA para mantenerlo de manera segura.

Muchas áreas claves no contaban con suficiente personal calificado, y los trabajadores que quedaban presentaban síntomas de exceso de trabajo y fatiga, dijo la Oficina. Cuando fue revisado nuevamente el programa, se informó la semana pasada que “la falta de personal en muchas áreas importantes continúa siendo un problema”.

Un panel de seguridad federal, formado por expertos independientes, expresó “las mayores preocupaciones en materia de seguridad” en 15 años cuando presentó su informe al Congreso en abril.

Miembros del Congreso han dejado en claro que la seguridad y el presupuesto de la NASA serán revisados minuciosamente, empezando este lunes con la presentación por parte de Bush de la propuesta presupuestal de la agencia para este año.

Bush propuso ayer un incremento de US$ 470 millones de dólares para el presupuesto de la NASA. El presidente se reunió ayer con el director de la agencia, Sean O´Keeffe y le dio ánimos. El programa espacial continuará, dijo un portavoz presidencial.

HALLAN TROMPA

Los investigadores encontraron el lunes la punta de la trompa del transbordador Columbia enterrada cerca de la frontera con Luisiana, dijeron autoridades.

“Está razonablemente intacta”, dijo Warren Zahner, coordinador de la Agencia de Protección Ambiental, que supervisa la búsqueda de restos del transbordador.

Otros funcionarios dijeron que el cono estaba enterrado profundamente. Un equipo de investigadores iba a regresar el martes al lugar, a unos 10 kilómetros de Hemphill, cerca de la frontera con Luisiana, para excavar y extraer el cono.

La NASA admitió que es posible que nunca se lleguen a conocer las causas de la tragedia.

“Podría suceder que nunca podamos recoger las pruebas que nos permitan saber qué sucedió”, dijo Ron Dittermore, director del programa de transbordadores de la agencia espacial.

¿SUFRIERON O NO AL MORIR?

Los siete tripulantes no se dieron cuenta de la gravedad de la situación durante los seis tensos minutos precedentes a la desintegración, pero se considera improbable que murieran en el acto, según Ron Dittemore, responsable del programa de trasbordadores espaciales de la NASA.

Poco antes de desintegrarse, el Columbia experimentó un súbito y brusco aumento de la temperatura en el fuselaje. A continuación se produjo un aumento de la resistencia atmosférica al avance de la nave, lo que forzó a su sistema de vuelo a ajustar su trayectoria. La temperatura aumentó entre unos 20 y 30 grados en el hueco del tren de aterrizaje izquierdo del trasbordador unos siete minutos antes de perder el contacto con la nave.

Hubo un aumento aún más significativo, de unos 60 grados en cinco minutos, en medio del lado izquierdo del fuselaje. La resistencia sobre el ala izquierda comenzó poco después, y el sistema de vuelo automático empezó a hacer ajustes. Los ingenieros de la NASA aún tratan de recuperar 32 segundos de información de las computadoras de a bordo.

Pero también hubo otras opiniones. El Columbia se desintegró con tanta rapidez, que la tripulación no debe haber sufrido, dijo el primer astronauta indio, en una entrevista publicada el lunes.

“Afortunadamente, ocurrió de una manera súbita”, dijo el astronauta Rakesh Sharma, según informó la agencia noticiosa Press Trust of India. “Nadie tuvo tiempo de reaccionar. No creo que los astronautas hayan sufrido”, dijo Sharma.

Sharma es el primer indio en realizar una misión espacial. En 1984 formó parte de la tripulación del navío espacial soviético Soyuz T-11.

OTRAS HIPÓTESIS

Además de la teoría principal (ver gráfico), se han considerado con base en datos preliminares otras explicaciones como una explosión interna; sin embargo, la tripulación permaneció en contacto radial varios minutos luego que los sensores detectaran una aumento de la temperatura de la nave (la comunicación se perdió 16 minutos antes del planeado aterrizaje); otra versión apunta a una falla del sistema de control de propulsión y estabilización. Una tercera posibilidad, la de una falla de la computadora que controla la nave a bordo, es difícil de comprobar a menos que sea hallada.  

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