Luz Marina Hernández Huembes con una fotografía donde aparece con su marido, ultimado a balazos. (LA PRENSA/C. Cortez)

Acribillado en plena calle

Carlos Martínez Morán [email protected] Un pequeño roce con el hombro derecho de Walter Filimón Úbeda Hernández al cuerpo de un desconocido que transitaba en la calle, originó la ira de éste y los disparos que le segaron la vida. El hecho se produjo en el barrio Laureles Sur, la noche del sábado pasado, al momento […]

Carlos Martínez Morán [email protected]

Un pequeño roce con el hombro derecho de Walter Filimón Úbeda Hernández al cuerpo de un desconocido que transitaba en la calle, originó la ira de éste y los disparos que le segaron la vida.

El hecho se produjo en el barrio Laureles Sur, la noche del sábado pasado, al momento en que Úbeda Hernández supuestamente se dirigía a la casa de un familiar en búsqueda de su mamá, en compañía de su cuñado, Franklin Antonio Aguilar.

Familiares del fallecido informaron que el pistolero desconocido salió de una pulpería con una cerveza enlatada en la mano izquierda. Al encontrarse con Walter Filimón y Franklin Antonio surgió una discusión en la que el desconocido sacó una pistola y realizó varios disparos.

Franklin Antonio Aguilar aseguró que el pistolero le disparó a su cuñado casi a quemarropa. “Yo no tuve tiempo de hacer nada porque todo fue tan rápido… y el hombre me apuntó a mí también. Afortunadamente el arma ya no tenía balas”, dijo.

Explicó que el autor de los disparos es un hombre de unos 45 años, de contextura recia, cara redonda y regordete.

Agregó que esta misma persona después de matar a su cuñado regresó a la misma pulpería a comprar más cervezas y pollo crudo, como si nada hubiese ocurrido.

La esposa del fallecido, Luz Marina Hernández Huembes, manifestó que a su marido lo mataron injustamente porque él no se metía con nadie.

“Él trabajaba en la Zona Franca y había renunciado el viernes pasado para laborar en otra fábrica de ese lugar”, dijo.

Walter Filimón Úbeda Hernández será sepultado hoy en el cementerio de Sabana Grande. Mientras tanto hasta ayer tarde la Policía del Distrito Seis de Managua buscaba al autor de este crimen con base en un retrato hablado.  

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