- Agricultores temerosos de pérdidas ante supresión de aranceles para productos
de Canadá y EE.UU., altamente subsidiados
Reuters, AP
MÉXICO.- Miles de campesinos del interior del país marcharon hacia el centro de la capital mexicana para reclamar al gobierno renegociar el capítulo agrícola del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Estados Unidos y Canadá, que temen los lleve a la ruina, y en demanda de una nueva política gubernamental para el campo.
“El objetivo central es mostrar a la nación que hay un gran descontento en el campo que no se puede ocultar”, dijo a la AP, Víctor Suárez, uno de los organizadores de la marcha.
Sindicatos, ambientalistas y organismos de derechos humanos se sumarían a los agricultores en diferentes puntos de la capital para una concentración final en el llamado Zócalo capitalino. Suárez dijo que se espera la participación de unas 50,000 personas.
Como muestra de las tribulaciones del sector, los campesinos colocaban en torno al Angel de la Independencia, un monumento central, matas secas de maíz y frijoles, dos de los principales cultivos del país.
Los campesinos esperan una ola de importaciones agrícolas desde Estados Unidos, luego que, como establece el Tratado, firmado en 1994, el 1 de enero de este año cayeron los aranceles para la mayoría de los productos agrícolas en el comercio trilateral.
Estados Unidos aplica fuertes subsidios al sector, lo que le permite exportar a México a precios muy competitivos.
“¿Para qué sirve el TLC si todo viene de allá para acá?’’, se preguntó enojado Marciel Arce, un granjero de Sinaloa, un Estado al norte del país, dedicado a la agricultura.
“El problema es que el que fija los precios es el ‘Coyote’ (Estados Unidos) y así no podemos más, necesitamos que el gobierno (mexicano) fije precios de las cosechas aquí’’, dijo por su parte a Reuters, Rafael Bojorques, un veterano propietario de 10 hectáreas, también de Sinaloa.
El sector agrícola en México mantiene al 25 por ciento de la población del país, que supera actualmente los 100 millones de personas.
“Yo no digo que no dejen entrar a los americanos (estadounidenses), sino que no vendan aquí hasta que se venda toda nuestra producción’’, dijo Teódulo Ortega, productor de maíz y caña de azúcar de 53 años.
Aunque es una de las principales demandas campesinas, el gobierno aclaró hace unos días que no renegociará el capítulo agropecuario del Tratado que se firmó en 1993 entre México, Estados Unidos y Canadá, pero que estaba abierto a una revisión de estos aspectos.
“El TLC ha traído beneficios en algunos segmentos de la economía nacional’’, reconoció el dirigente Rafael Galindo. “Pero a la gran mayoría de campesinos este tratado comercial les ha venido a afectar en el tema de rentabilidad y en el tema de precios’’, agregó.