¡A estudiaaaaaar…!

Ya no más quebraderos de cabeza. Para convertirte en alumno estrella de tu universidad, no necesitas ser un ratón de biblioteca. Según los especialistas del aprendizaje, basta la puesta de algunas técnicas de estudio para conseguirlo. A continuación te ofrecemos las opciones más sugeridas por los expertos Amparo [email protected] Más del 90 por ciento de […]

  • Ya no más quebraderos de cabeza. Para convertirte en alumno estrella de tu universidad, no necesitas ser un ratón de biblioteca. Según los especialistas del aprendizaje, basta la puesta de algunas técnicas de estudio para conseguirlo. A continuación te ofrecemos las opciones más sugeridas por los expertos

Amparo [email protected]

Más del 90 por ciento de los estudiantes del país, desde primaria hasta la educación superior, estudian de forma artesanal a juicio de Rafael Lucio Gil, director académico del Instituto de Educación en la Universidad Centroamérica (IDEUCA).

Es decir, que más del millón y medio, de una masa estudiantil que supera los dos millones, memorizan releyendo una y mil veces la información hasta que dicen ¡se me quedó en la cabeza!

Ivette Campos, quien cursa tercer año en Abogacía, admite que encaja en el “grupillo”. “Para serte franca, en mi carrera tenemos que aprendernos de cabo a rabo la mayoría de los temas sino estás fuera”.

¿Qué temas, por ejemplo?

“Las leyes, la Constitución Política… por citarte algunos”.

¿Qué hay del nivel interpretativo y crítico?

“Eso viene después, con los trabajos en equipo. La verdad es que para ser buen alumno basta con memorizar y colarnos de vez en cuando en pequeños grupos para medio discutir los temas de asignación, porque la mayoría de las veces el profesor te dicta (en sentido literal) todo lo esencial”.

Pero al menos, leen de todo un poco…

“Bueno, nos mandan a leer libros relacionados a la carrera. Nunca nos hacen perder tiempo en literatura o en libros científicos en sí”, comenta.

Craso error

Para Gil el problema con este tipo de aprendizaje, es que convierte a los chavalos en profesionales que no saben sintetizar, comprender, analizar ni criticar o relacionar lo aprendido con la realidad.

“De manera que acaban siendo profesionales inútiles para la sociedad porque son incapaces de resolver imprevistos… y ese es un vacío que arrastran desde que están en preescolar saltando por primaria, secundaria y luego en la universidad”, indica.

Pero no todo está perdido. El experto prevé que este panorama puede revertirse a través de dos vías: estrategias superiores de aprendizaje y técnicas de estudios.

En el primer caso, el especialista refiere una reflexión del tema de estudio por medio de comparaciones o relaciones entre conceptos; sentido crítico y un proceso de asimilación de la información que incluya investigaciones o consultas. “De manera que el estudiante autorregule su aprendizaje”, insiste.

El segundo, en tanto, implica a su criterio técnicas que aportan a las estrategias. Entre éstas menciona los resúmenes; apuntes de las ideas fundamentales durante la clase; la extracción de ideas principales de un texto; el trabajo en equipo orientado por el maestro guía; la participación en clases que conlleve a la discusión de determinado tema…

A leer…

A lo anterior Manuel Gómez, doctor en Administración Educativa en la Universidad Católica (UNICA), agrega el hábito de lectura, por varias razones: le permite al estudiante tener dominio de su área de conocimientos y de otros; amplía su léxico (invaluable en todo profesional); le mejora la ortografía, la redacción, el idioma.

Logra un refinamiento estético, con el dominio de los estilos literarios; le desarrolla la imaginación; le da destrezas para resolver problemas y confianza; logra organizarse, tener aspiraciones y ser previsorio.

Susana Sequeira, directora de Educación a Distancia en la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), coincide con Gómez. Aunque añade un estudio sistemático tanto a nivel individual como en grupo.

“Generalmente aconsejo a los alumnos realizar primero un estudio individual y luego de grupo, porque con el primero podemos sacar las ideas centrales y generales del tema en estudio. Para luego socializarlas en equipo, ampliando así nuestra visión del texto en general”, explica.

Qué hacer…

Es aconsejable que el espacio y la hora para estudiar las decidan de acuerdo a su actividad diaria. Usualmente los expertos sugieren un estudio mínimo de una hora por la mañana o la madrugada porque hay menos ruido en el ambiente.

En cuanto al espacio, recomiendan sitios de estudio con ventilación, buena iluminación, limpio, fresco y seguro. O un lugar que al menos les facilite la concentración.

Nunca mezclen la hora de estudiar con otra actividad como comer, escuchar música (estridente), conversar… ya que esto limita la concentración. Recuerden cada cosa a su tiempo y con previa planificación.

Eviten la inasistencia en clases. No olviden que en ésta también pueden aclarar sus dudas. También es pertinente que cumplan con sus asignaciones a diario.

Ante cualquier duda, pregunten y consulten en la biblioteca, internet o a sus maestros guías.

Cuiden su salud para neutralizar cualquier desgano en la atención. Finalmente exijan a sus maestros que los orienten en las materias y véanse como labradores de su propio futuro.

Otras opciones

Por otro lado, sugiere la técnica conocida como la lluvia de ideas, en la cual ante un tema determinado el estudiante o el grupo saca todas las ideas posibles para después extraer una conclusión del mismo.

La elaboración de Cuadros Sinópticos es otra opción. En ésta los alumnos a través de llaves “{” pueden sacar lo esencial de un tema específico. “Otra buena manera para estudiar se logra con los mapas conceptuales donde el estudiante elabora los conceptos claves del tema en estudio para obtener su comprensión”, subraya Sequeira.

Igual ocurre con la técnica llamada Círculos Analíticos, en la que el chavalo por medio de un círculo, elaborado con cinco preguntas que correspondan al tema de estudio, consiguen analizarlo y sintetizarlo.

Ahora bien, si el estudio implica toda una investigación la docente recomienda la técnica Heurística Uve con la cual pueden realizar una serie de preguntas formando una V, luego responderlas para dar con el meollo del trabajo investigativo.

Otras formas usuales de estudio son los seminarios o debates. En el primero el maestro orienta un tema de investigación con un cuestionario seleccionado, para ser expuesto en plenario.

En el segundo, el profesor elige un tema para ser discutido por dos grupos que difieren en sus puntos de vista al abordarlo. De manera que lo enriquecen con sus pro y sus contra.

También está la técnica Phili Seis Seis, la cual consiste en seleccionar seis grupos a quienes se les da seis minutos para discutir un tema particular y llevarlo a discusión grupal.

Sea cual fuere la técnica que acaben optando, los expertos en educación enfatizan en portar una actitud de placer, a la hora de estudiar, para no fracasar en sus intentos.  

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