Gerardo Bravo [email protected]
Nicaragua, a diferencia del resto de Centroamérica, tiene mucho por hacer en el sector agrícola, por ello el Gobierno debe tomar “muy en cuenta” este rubro al momento de negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC), con Estados Unidos.
Así lo afirmó el doctor en Economía y catedrático del Incae, Eduardo Luis Montiel, quien recomienda que “hay que tratar de asegurar que el impacto sea el más favorable posible, sabiendo siempre que van a haber algunos sectores que pueden ser afectados negativamente”, aseguró Montiel.
Al preguntársele que tan rápido se pueden cambiar algunas actividades para satisfacer las necesidades del mercado norteamericano, indicó que eso va a depender especialmente del sector privado, “mientras al sector público le toca la tarea de quitar las barreras que ahora hacen difícil el hacer negocios en Nicaragua y en muchos casos no sólo es más difícil sino que hasta más costoso que en otros países”.
Dijo que Nicaragua debe comenzar a tratar de quitar esa distorsión, ya que tener acceso al mercado norteamericano puede abrir una serie de oportunidades para hacer negocios, pero alertó que se debe tener cuidado, porque si seguimos con esa distorsión los resultados pueden ser negativos para el país.
HAY QUE PREPARARSE
Apuntó que el prepararse para un TLC con Estados Unidos va demandar un proceso complejo de armonización de toda la región en muchas áreas tanto tributarias como jurídicas. “Por ejemplo, no se puede tener una estructura de impuestos distinta con otros países con los que hay una unión aduanera, va a haber una tendencia a la uniformidad, respetando por supuesto la soberanía en una cantidad de áreas que van a ser distintas”.
“En este momento no puedo precisar cuáles van a ser las que se armonizarán, pero en el transcurso del año van a ir saliendo. Por ejemplo, uno de los primeros temas que se están viendo en la región centroamericana es que cada país tiene diferentes regulaciones para el etiquetado de los productos que se comercializan y si alguien quiere vender en los cinco países necesita tener cinco etiquetas distintas, por eso se está hablando de que sea una sola etiqueta para todos los países”, apuntó.
Señaló si se toma en cuenta que tuvieron que pasar cinco años de discusiones para poder ponerse de acuerdo en la hoja única de migración, en los de la etiqueta no sabe cuánto tomará, “pero obviamente va a haber una cantidad de áreas en las que se tiene que llegar a un acuerdo de cuál va a ser la norma que regirá para toda la región”.