- El partido de las estrellas sólo fue un ingrediente
Wilder Pérez R. [email protected]
El de ayer fue uno de los Juegos de Estrellas que probablemente durarán por mucho tiempo en la memoria de los aficionados que asistieron al Estadio Nacional Denis Martínez.
Es que este año fue diferente. La presencia de tres big leaguer pinoleros a la vez, la atracción de las competencias de jonrones, brazos y velocidad, más la conformación de un equipo completo de profesionales compitiendo con los que nunca tuvieron la oportunidad de probarse a ese nivel, fueron ingredientes que el público no pudo dejar a un lado y casi llenó el coloso.
Parecía un juego de serie final. Casi inmediatamente después que inició el partido, las taquillas estaban abandonadas y los revendedores se habían reservado el último boleto para entrar a ver el espectáculo.
ATRACTIVOS
Es que nadie quería perderse el duelo entre Nemesio Porras y Vicente Padilla, los dos peloteros más aplaudidos de la jornada. Carlos García, director de la Federación Nicaragüense de Béisbol Asociado (Feniba), pareció quedarse corto con su estimación de 15 mil personas dentro del estadio.
No hubo juegos pirotécnicos ni cañonazos, pero la gente se sintió satisfecha con los balazos de Padilla por los Profesionales y de Jairo Pineda por los No Profesionales. El primer impacto de la noche lo realizó Julio Vallejos sacando a un corredor en robo, y después otro escopetazo de su suplente, Adolfo Matamoros, en un segundo intento de estafa de los Profesionales.
El público esperaba más acción, pero el juego limpio y el pitcheo hicieron que el público mantuviera más abiertos los ojos que sus bocas. Aún así, hubo algunos que animaron la noche, improvisando veladas boxísticas en las butacas y gradería.
Por increíble que parezca, el partido inició a la hora indicada, 6:30 p.m., después que los big leaguers lanzaron pelotas autografiadas al público. Pero antes hubo un desorden increíble en el campo, dado que innumerables niños y fanáticos se tomaron el cuadro de juego para conseguir autógrafos. Ahí Marvin Benard perdió varios bates y Danilo Sotelo y Edgard López sus guantes.
Los infantiles campeones centroamericanos se sintieron en el Nirvana, mientras los políticos asistentes pagaron su fama con abucheos. Pero al final, los más felices eran los mercaderes de bebidas, chiverías y alimentos, igual que los taxistas: ésta sería su noche del mes.
MÁS RÁPIDO, MÁS FUERTE, MÁS POTENTE
En las pruebas de habilidades, el jugador más ovacionado fue Nemesio Porras. Marvin Benard declinó de participar en la competencia de tiro desde el jardín central y Sandy Moreno, por la lesión que le agobia, también se ausentó en la prueba de velocidad. Así, los mejores fueron:
MÁS RÁPIDO
Ernesto Garay (Chinandega) 14:34 minutos corriendo de home a home.
MÁS FUERTE
Nemesio Porras conectó tres cuadrangulares en 13 oportunidades.
MÁS POTENTE
Justo Rivas realizó los dos mejores tiros al home desde 280 pies, en el centerfield.