Ricardo Mayorga ha hablado mucho, pero ha cumplido todas sus promesas cuando sube al ring. (LA PRENSA/I. Hernández)

Mayorga: “Me valen las críticas”

Echando humo desde la cima Edgard Tijerino M. [email protected] Decía Horacio: “Mezcla tu prudencia con un grano de locura, es necesario”…Viendo a Ricardo Mayorga creerse el centro del universo y con una autoestima fuera de órbita después de liquidar a Vernon Forrest, yo tenía ganas de decirle en su habitación del hotel Pechanga: mezcla con […]

  • Echando humo desde la cima

Edgard Tijerino M. [email protected]

Decía Horacio: “Mezcla tu prudencia con un grano de locura, es necesario”…Viendo a Ricardo Mayorga creerse el centro del universo y con una autoestima fuera de órbita después de liquidar a Vernon Forrest, yo tenía ganas de decirle en su habitación del hotel Pechanga: mezcla con tu locura un grano de prudencia.

¿Que tan loco sos realmente?, le pregunté mientras se estiraba en el sofa de la suite 1930, rodeado de varios amigos.

“Mi Frase favorita es: la vida me vale un pito, pero es un decir… Yo soy loco, pero no pendejo. Sé en qué momento y a qué nivel hacer locuras. También sé cuándo tengo que tomar mi trabajo en serio”

Es decir, que te hacés el loco.

“Bueno, cuando me conviene, por supuesto… Hay que saber hacerse el loco”

Con esa respuesta, Mayorga me lleva hacia una frase de Woody Allen: “Para ser un buen actor, hay que estar actuando en todo instante”, eso te mantiene en forma y te asegura identificarte plenamente con la imagen que pretendes ofrecer.

¿En el ring, las locuras te han dado resultado?

“Un momento, yo boxeo bonito, tengo un bonito estilo, pero la verdad, ese bonito estilo, no es fácil de conseguir… El que lo quiera, que pida una cita con mis entrenadores… Yo puedo hacer payasadas, subestimarlo todo, pero no en la pelea. Cuando suena la campana, la que aparece es mi furia… Pueden preguntarle a Lewis y Forrest.

A veces tengo la impresión que tu show es prefabricado. Eso de mostrarte adicto al fumado y la bebida y echar humo con las críticas…

“Te voy a decir algo. A mí, las críticas me valen. Es más, las escucho y me río de ellas. Muchos de los cronistas son unos payasos. Yo sé que se ganan la vida con sus críticas absurdas y no me molesta. Pueden seguir haciéndolo, peor para ellos porque yo siempre los voy a destrozar. La verdad, eso me motiva, es como si me ayudara.

¿Y lo del cigarro y la cerveza?

“Yo he sido claro como el agua, no me escondo… Claro que me gusta fumar y beber, pero ninguno de ustedes podrá decir que no me presenté a un combate en la mejor forma posible… Así que, déjenme hacer lo que me gusta, sobre todo porque me tiene sin cuidado lo que digan… Como dije, soy loco, pero no tonto”.

¿Cómo es posible que tuvieras cervezas nicas en tu refrigerador?

“Las encargué y me las trajeron… ¿O no tengo derecho?… Quería celebrar con cervezas nicas y aquí estamos… Así que tomate una y acompañame”

¿Cómo apareció un puro en tus manos?

“Bueno, ese puro me lo regalaron en el momento que gané… Fue entonces que cambie el cigarro por el puro porque me veía más elegante”.

¿Qué tanto te molesta que te digan que sos tapudo?… ¿Estás consciente de serlo o creés que es una ofensa?

“No, no me molesta… Reconozco que soy tapudo, que soy bocón como decimos en Nicaragua, pero cuando hablo mucho eso me compromete a ser un ganador… El decir tantas locuras con tanta seguridad, es un compromiso para mí… Cuando yo habló es porque considero que puedo cumplir con lo que digo, y de esa forma me burlo de las críticas y los cronistas”.

¿Por qué cuando están tus padres das la impresión de ser cuerdo?

“Siempre hay un respeto para los padres, pero ellos saben que soy loco, inquieto y feliz, y así me quieren y me apoyan”

¿Fuiste un problema para ellos siendo un chavalo?

“Un problemón, pero batallaron por forjarme y creyeron en mi futuro como boxeador”.

De no ser boxeador, ¿qué hubieras querido ser?

“Campeón Mundial, como lo soy”

¿Es eso lo que más te satisface?

“Más que eso, ser la solución para mi familia… Saber que estoy peleando por ellos me estimula”

El qué tan loco es este loco, no tiene respuesta precisa… Él ha sido, es y seguramente seguirá siendo tan indescifrable como sus arremetidas. Pero insisto, parafraseando a Horacio, necesita agregar un grano de prudencia a su locura… Le hará bien.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí