- Primera ronda de negociaciones inicia con protestas
Cables combinados
SAN JOSE.- Equipos negociadores de Estados Unidos y los cinco países centroamericanos iniciaron ayer en Costa Rica la primera ronda de negociaciones hacia un acuerdo de libre comercio (conocido como Cafta, por sus siglas en inglés), entre las protestas de medio centenar de manifestantes que se oponen al tratado.
Centenares de delegados de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Honduras se reunieron con funcionarios estadounidenses en un hotel de San José, en la primera jornada de los encuentros que se extenderán hasta el viernes.
Los países centroamericanos y Estados Unidos tienen previsto celebrar, en total, nueve rondas de negociaciones tendientes a concretar un tratado comercial con Estados Unidos a fines de año.
En las afueras del hotel, unos 50 manifestantes —sindicalistas, universitarios y ambientalistas— gritaron consignas contra el acuerdo con Estados Unidos y la creación de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
En un primer contacto con la prensa, las delegaciones centroamericanas además de insistir en la obligación de negociaciones transparentes, insistieron en la necesidad de expandir y liberalizar el comercio, como condiciones indispensables para acelerar el crecimiento.
Las naciones centroamericanas y Estados Unidos conforman en la actualidad un área de comercio de 20,000 millones de dólares anuales, y el tratado busca aumentar la capacidad de atracción de inversiones para los países del istmo.
Los países centroamericanos representan para Estados Unidos unos 9,000 millones de dólares por año, alrededor del mismo monto que Italia, y el propuesto acuerdo comercial pretende ser un descendiente del TLC de América del Norte (Nafta por sus siglas en inglés) en el que participan Canadá, Estados Unidos y México desde 1994.
De los 11,000 millones de dólares que Estados Unidos importa todos los años de Centroamérica, un 75 por ciento se refiere a mercancías que ya ingresan a ese país sin pagar aranceles.
“Nosotros vamos a ir a esto conscientes de que hay una oportunidad que tenemos que construir juntos complementando el otro lado de la mesa pero también conscientes de que hay sensibilidades que tenemos que defender”, expresó el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Alberto Trejos.
Las reuniones técnicas se centrarán en los temas de Acceso a mercados, Servicios y Inversión, Propiedad Intelectual y Compras del sector público, Solución de Controversias y Aspectos institucionales, así como otra de Ambiente y Laboral.
PROTESTAS
Aunque a nivel político y empresarial la idea general es que el acuerdo será de beneficios, el enfrentamiento de las pequeñas economías de esta región ante el gigante estadounidense ha provocado temor y rechazo al tratado.
“Será una nueva forma de esclavitud en Centroamérica», denunció William Hernández, director de la Fundación Nejapa de El Salvador, apoyado por Magda Lanuza, del Bloque Popular Centroamericano de Nicaragua.
En Costa Rica, desde este lunes, varios sindicatos y grupos ambientalistas iniciaron una manifestación pacífica en un parque capitalino, y para el miércoles planean una marcha.
Ante temores manifestados por grupos sociales, de que el TLC afecte a sectores muy sensibles como la agricultura, los negociadores de la región afirmaron que está probado que el comercio es el mejor medio de desarrollo al que pueden apostar las naciones.
Carlos Aguilar, representante de la Plataforma contra el TLC, una organización centroamericana contra el acuerdo, explicó que estos grupos consideran que antes de pensar en un tratado con Estados Unidos, el istmo debe avanzar en la estrategia de desarrollo interno.