AP
BOGOTA.- Al menos nueve campesinos colombianos fueron asesinados en tres acciones por hombres armados, al parecer guerrilleros, informaron ayer las autoridades.
Una de las masacres se llevó a cabo la madrugada de este sábado en la zona rural de Palestina, localidad ubicada a unos 180 kilómetros al oeste de Bogotá, donde fueron asesinados tres de seis personas que fueron sacadas de su residencia, informó el coronel Rodolfo Palomino de la Policía Caldas.
Palomino aseguró que los tres cadáveres hallados pertenecen a jóvenes de entre 14 y 18 años. “No se conoce el paradero de los otros tres campesinos”.
En la zona operan guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (FARC), la más antigua y numerosa guerrilla del país.
Otro de los homicidios se presentó en la zona campesina de Sahagún, a unos 500 kilómetros al noroeste de Bogotá, donde fueron degollados cuatro campesinos.
Al parecer, los labriegos habían denunciado por robo de ganado a miembros del Ejército Revolucionario Popular (ERP), una minúscula guerrilla que delinque en esta región, informó a la AP la Policía local.
Asimismo, el sábado se reportó la matanza de otros dos campesinos en el área rural de Tuluá. El homicidio fue atribuido por las autoridades a las FARC.
La violencia de los grupos armados ilegales que operan en esta nación sudamericana ha dejado durante los últimos 10 años unos 3.500 muertos por año.
DESTRUYEN SEIS LABORATORIOS DE COCAÍNA
Por otro lado, seis laboratorios para el procesamiento de cocaína fueron destruidos por hombres de la fuerza antinarcóticos de la Policía, en estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la costa norte colombiana.
Según un informe de la Policía divulgado el sábado, los comandos incineraron más de 150 toneladas de insumos químicos y albergues para unas 80 personas.
El coronel Diego León Caicedo, comandante antinarcóticos de la zona norte del país, dijo que cada laboratorio tenía un costo de 1,500 millones de pesos (unos 517,000 dólares).
Afirmó que en los seis laboratorios se procesaban, mensualmente, cinco toneladas de cocaína que era embarcada a Estados Unidos y Europa.
La zona es controlada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla más numerosa y antigua del país.
Colombia es considerado el primer productor mundial de cocaína, negocio ilegal que tiene sumido a este país en una de sus peores épocas de violencia republicana.