- Universitarios marcharán en contra de recorte presupuestario y alzas de los servicios públicos y la leche
- CNU anuncia cabildeos con diputados para revertir veto presidencial
Moisés Martínez [email protected]
El estruendo de los morteros y las consignas estudiantiles se oirán de nuevo en las calles de la capital la semana próxima, cuando dé inicio una jornada de protestas de los universitarios debido al recorte del seis por ciento destinado a la educación superior, producto del veto al presupuesto por parte del presidente Bolaños.
Asimismo, los estudiantes demostrarán su inconformidad por la espiral alcista que ha golpeado los bolsillos de los nicaragüenses, como es el caso de los incrementos en el agua, medicinas y leche, además de la posibilidad de aumento en la energía eléctrica y el transporte colectivo.
De acuerdo con Héctor Pavón, Secretario General de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), esto fue decidido luego de una reunión realizada ayer, en la cual estuvieron delegaciones de la mayoría de universidades del país.
“Vamos a apoyar a todos esos ministerios y sectores afectados por el veto, y también protestaremos ante la amenaza del alza en el transporte y los aumentos en la leche y el agua”, informó Pérez.
CNU TAMBIEN RECHAZA VETO PRESIDENCIAL
Mientras los estudiantes cargan municiones para sus morteros y preparan sus pañuelos y pasamontañas para ir a la calle, los rectores aglutinados en el Consejo Nacional de Universidades (CNU) alistan acciones de tipo político para revertir el veto presidencial que les recortó en 51 millones de córdobas la asignación del seis por ciento.
El monto del seis por ciento destinado a la educación que había sido aprobado por los diputados era de 721 millones de córdobas. Sin embargo, el veto presidencial hizo retroceder esta cifra a 670 millones, trayendo inconformidad entre los miembros de esta instancia de la Educación Superior.
“Ya solicitamos por escrito a los miembros de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional para exponerles esta situación. Asimismo, pensamos reunirnos con miembros de la Comisión Económica”, anunció el ingeniero Telémaco Talavera, Presidente del CNU.
“Pensamos que lo mejor hubiera sido una reforma al presupuesto que diera la oportunidad de buscar un consenso en el que se llegara a acomodar los planteamientos de los sectores sociales y los puntos solicitados por el Fondo Monetario internacional”, agregó Talavera.
APOYARáN PROTESTA ESTUDIANTIL
El Presidente del CNU también mencionó la posibilidad de las protestas estudiantiles, las cuales la instancia de la Educación Superior apoyaría siempre que éstas sean en el marco del civismo y respeto a la propiedad privada.
Según Talavera, el recorte al seis por ciento implicaría afectar la capacidad para atender al demanda de cupos estudiantiles, solicitudes de becas, proyectos de mejoramiento en la infraestructuras e incluso la estabilidad laboral de los empleados de las universidades.
POLÉMICA POR FONDOS DE PROYECTO DE ACREDITACIÓN
Otra derrota que sufrió el CNU con el veto del presidente Bolaños fue ante una iniciativa de los diputados para que los fondos (cinco millones de dólares) destinados para el desarrollo del proyecto de Modernización y Acreditación de la Educación Terciaria fuesen manejados por este ente regulador de la Educación Superior.
“Nosotros no lo solicitamos, pero los diputados con toda lógica habían aprobado que estos fondos fuesen manejados por el CNU como órgano especializado en la Educación Superior, y no por Hacienda y Crédito Público, que ha hecho un buen trabajo, pero definitivamente no es su área”, dijo Telémaco Talavera, Presidente del CNU.
Por su parte, Carlos Olivares, coordinador del proyecto por Hacienda y Crédito Público, se mostró satisfecho por el veto presidencial, ya que expresó que el CNU tiene una función de coordinación y asesoría, pero no pertenece al Estado, por lo cual no puede ser responsable de esos fondos.
“El CNU es parte del comité directivo del proyecto, por lo que propone elementos estratégicos para ejecutar el proyecto. Además, si se cambiara a la unidad ejecutora del proyecto, entonces se tendría que renegociar un nuevo contrato con el Banco Interamericano de Desarrollo, que pone la contraparte para la implementación del proyecto, y esto retrasaría los planes previstos”, declaró Olivares.