En la comunidad El Naranjo, la niña Oneyda Gutiérrez, de 11 años carga a su hermanito Maycol Nahum Gutiérrez, de 8 meses de edad, quien presenta un alto grado de desnutrición.

Desnutrición diezma a niñez madricense

Menores de 5 años están desnutridos en San Juan de Río Coco y de no atenderlos corren el riesgo de morir, advierte director de Centro de Salud Con el retiro del PMA dejaron de recibir su alimentación unos 500 niños menores de un año, los lactantes, madres de pecho y embarazadas Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/SAN JUAN […]

  • Menores de 5 años están desnutridos en San Juan de Río Coco y de no atenderlos corren el riesgo de morir, advierte director de Centro de Salud
  • Con el retiro del PMA dejaron de recibir su alimentación unos 500 niños menores de un año, los lactantes, madres de pecho y embarazadas

Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/SAN JUAN DEL RIO COCO [email protected]

Niños y niñas descalzos, harapientos, inflamados producto de los efectos que causa la desnutrición, es lo que se refleja a lo largo y ancho del municipio de San Juan del Río Coco, como producto de la pobreza extrema y la falta de empleo de los padres de familia.

El doctor Carlos Nájera, director del Centro de Salud del municipio se mostró preocupado y alarmado por el alto índice de desnutrición que ya registra 559 niños desnutridos, de un total de 3,112 que son atendidos en los controles del centro de salud, proveniente de las zonas rurales y urbanas. De los 559 un total de 44 son menores de un año y 515 de 1 a 5 años.

Nájera señaló que sólo el año pasado captaron a 559 niños desnutridos, lo que equivale a un 11por ciento y en riesgo de desnutrición se encuentran 855 equivalente a un 18 por ciento, “obviamente si no se toman medidas rápidas y persiste la mala alimentación y el desempleo es probable que los que están en riesgo pasen a la categoría de desnutridos”, advirtió.

DESNUTRIDOS CON MUY POCAS ESPERANzAS

Aseguró que hay muy pocas esperanzas de que los niños en riesgo de desnutrición puedan recuperarse, “esto podría incrementar el porcentaje de desnutridos a un 29 por ciento, este es un índice alto porque más del 25 por ciento de niños y niñas menores de 5 años no están recibiendo la alimentación adecuada, la situación es preocupante”, aseveró el médico.

El campesino Medardo Gutiérrez, de la comunidad El Naranjo, expresó que la pobreza no le ayuda a que los niños crezcan sanos, “aquí sólo en la temporada de corte es que tenemos asegurado el trabajo, después no encontramos dinero para comprar la alimentación, sólo frijoles y tortillas y guineos verdes cocidos”.

El señor Gutiérrez comentó que el problema de la desnutrición no sólo repercute en los niños, sino en toda la población, “es un problema muy grave porque los niños se nos enferman con más frecuencia”, afirmó.

FALTAN MEDICINAS

Al problema de desnutrición se suma la falta de medicamentos y esto podría traducirse en algunas enfermedades y hasta muertes. Actualmente en los puestos de salud no hay sulfato ferroso y el abastecimiento del mes de enero todavía no ha llegado a ese municipio.

Además de la falta de empleo incide en el problema de la desnutrición, las costumbres alimenticias de los padres que no usan adecuadamente los productos que producen.

EMPOBRECIMIENTO

Para Carlos Nájera, director del Centro de Salud de San Juan del Río Coco, “por la problemática del café y la falta de financiamiento, la gente de este municipio se ha empobrecido, no tiene trabajo, las condiciones en las haciendas y en las comunidades son deprimentes, viven hacinados, no tienen un techo digno y más cuando las familias son numerosas”, advirtió.

,b>PROGRAMA NUTRICIONAL

La desnutrición ha tenido un repunte en San Juan del Río Coco por la situación económica y para frenar el problema el Ministerio de Salud trabaja en la atención primaria en salud con el Programa Comunitario de Salud Nutricional.

El centro de salud local implementa ese programa en las comunidades de Las Nubes, San Antonio Arriba, La ilusión, Samarkanda, Babilonia, Gualí, El Naranjo, La Dalia, La Minita y la Tejera y pretenden ampliarlo a otras tres comunidades.

Para ello, los brigadistas han sido capacitados, a fin de que en esa comunidad, junto a las madres ejerzan un control sobre la nutrición de los niños, “tratamos de cambiar algunas prácticas incorrectas de los padres y madres de familia”, apuntó Nájera.

Aunque no hay abundancia de alimentos, los brigadistas tratan de que los padres y madres de familia adecuen la alimentación con lo poco que cuentan, “los brigadistas han tenido buena acogida, aunque en algunas comunidades han sido rechazados”, afirmó el médico.

Dijo que el proceso de sensibilización que impulsan no es suficiente, porque faltan otros alimentos y lamentó que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) se haya retirado, aduciendo que el municipio fue sacado del mapa de pobreza con la excusa de que no había pobreza extrema, pero contribuían a la cobertura de los programas.

Con el retiro del PMA dejaron de recibir su alimentación unos 500 niños menores de un año y los que están lactando, madres de pecho y embarazadas.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí