- Diputados aseguran que transferencias a municipalidades y aumentos al sector social no tienen como fin asegurar votos
Consuelo Sandoval [email protected]
El legislador Azul y Blanco, Jaime Morales, no descartó que en la aprobación del Presupuesto de 2003, se conjuguen factores técnico-económico y político-electorales, considerando que este año es un año preelectoral, en el cual los partidos tienen intereses, particularmente considerando que en 2004 se realizarán las elecciones municipales; no obstante, cree que hay margen para encontrar una solución.
“Al menos en el caso que apoyé las reformas, mi posición no necesariamente fue electoral y creo que muchos diputados actuaron así. Creo que hay campo para poder tejer y encontrar una solución para que no nos saquen del programa del FMI ni que nos salgamos, que nadie tiene la voluntad de que eso ocurra”, aclaró.
Representantes del FSLN y del PLC negaron que la aprobación de transferencia de recursos a las municipalidades y el incremento salarial para el sector social que inicialmente estaban asignados para el pago de la deuda interna, constituya un oportunismo para conseguir simpatía y potenciales electores.
Edwin Castro, jefe de la bancada sandinista, calificó de falsa esa apreciación de algunos sectores empresariales que estiman que esas transferencias a las municipalidades afectarían el financiamiento externo de proyectos condicionados a que fuesen ejecutados a través del Fise e Inifom, y la posibilidad de que Nicaragua salga del programa del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“La mayoría de los proyectos del Fise e Inifom que quedan en esas instituciones, son apenas 20 proyectos totalmente definidos, que serían ejecutados por los municipios, porque está comprobado que son al menos 35 por ciento más barato, y en segundo lugar, se está fortaleciendo la descentralización y desconcentración que es un objetivo del gobierno de Bolaños”, justificó Castro.
Por su parte, la diputada liberal Jamileth Bonilla rechazó que traten de aprovechar partidariamente la asignación de partidas presupuestarias para aumentos salariales, y las transferencias de recursos a las municipalidades”
“No vamos a conseguir electores con el Ejército y la Policía, sabemos a qué línea pertenecen, cada cual tiene su decisión independientemente de lo que se haga en la Asamblea, porque ningún diputado vota para buscar adeptos para su partido. Yo pienso que los partidos serios y responsables ganan electores con posiciones y actitudes y nivel de organización”, argumentó.
Respecto de las transferencias a las alcaldías, alegó que la población reconoce los beneficios que conllevan obras ejecutadas por los alcaldes, no obstante, recordó que los habitantes de un municipio se favorecen de los proyectos sean liberales, sandinistas o de otras agrupaciones.
“Pienso que si una Alcaldía sandinista está haciendo obras en beneficio de su población, eso no implica que la persona que es liberal va a ir a votar por ese partido o el candidato a alcalde sandinista. Eso contribuye, pero no determina”, manifestó Bonilla.