Brigadas mexicanas de rescate buscan sobrevivientes entre los escombros de la ciudad de Colima. (LA PRENSA/AP)

Niña pudo salir de casa, pero le cayó pared vecina

Alicia CalderónAP COLIMA, MÉXICO.- Cuando el temblor empezó a sacudir su pequeña vivienda, Yesenia Valdovinos sólo siguió las instrucciones de su abuelo. Salió a la calle, se colocó al lado de una barda, pero ésta le cayó encima. Elementos de protección civil lograron rescatarla viva, pero justo cuando llegaban al hospital, murió. Ninguno de sus […]

Alicia CalderónAP

COLIMA, MÉXICO.- Cuando el temblor empezó a sacudir su pequeña vivienda, Yesenia Valdovinos sólo siguió las instrucciones de su abuelo. Salió a la calle, se colocó al lado de una barda, pero ésta le cayó encima.

Elementos de protección civil lograron rescatarla viva, pero justo cuando llegaban al hospital, murió. Ninguno de sus familiares perdió la vida.

Yesenia, de siete años, es una de las 25 víctimas del terremoto de 7,6 grados que sacudió el martes el oeste y centro del país. La pequeña es también una de las cuatro personas que murieron en la comunidad de Tecomán, a 40 kilómetros de la ciudad de Colima, donde se observó el mayor número de pérdidas humanas y materiales.

Su abuelo Prudencio Delgado relató consternado a la AP que Yesenia se encontraba con su hermana y cinco de sus primos, cuando la casa de ladrillo y piso de tierra comenzó a sacudirse. Su mamá, Beatriz Delgado, de 26 años, había salido a comprar medicinas para otra de sus hijas, Dalia, de 4 años.

Delgado les ordenó a los niños que salieran, pero solamente la niña logró hacerlo debido a que el propio abuelo, un hombre de 83 años y con una sola pierna, obstaculizó el paso de la puerta con su silla de ruedas, cuando los otros pequeños intentaban dejar la casa.

Yesenia cruzó la calle y se colocó junto a la pared de un taller mecánico, la cual se vino abajo con el movimiento. Nadie escuchó nada y nadie se dio cuenta de su ausencia hasta después del terremoto, cuando su mamá preguntó por ella.

Aún estaba viva cuando llegaron los elementos de socorro. “Tenía la carita ya deshecha y le salía mucha sangre”, pero murió antes de ingresar al hospital de la población, dijo Delgado.

El cuerpo de la niña fue velado anoche, ante la mirada triste de familiares y vecinos en una pequeña choza, a la que llaman “templo”. Su abuelo, sin embargo, se mantuvo en su casa, luego de que autoridades municipales le dijeron que el presidente Vicente Fox visitaría el lugar.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí