AP
SAN DIEGO.- Jon Gruden sabe que está acaparando toda la atención en la antesala al Super Bowl y se esfuerza por no irritarse. Pero la tarea no es fácil.
“Me tienen loco”, dijo en tono jocoso el entrenador de los Buccaneers de Tampa Bay, al responder a la enésima pregunta sobre el mismo tema.
Hace no más de un año, Gruden era el técnico de los Raiders de Los Ángeles, rivales de los Bucs en la final de la NFL.
Tras un fallido intento de contratar a Bill Parcells, Tampa logró un acuerdo con los Raiders para hacerse con los servicios de Gruden, a quien todavía le quedaba un año de contrato en Oakland.
Gruden preferiría que se le pregunte sobre el partido del domingo y no en los entretelones de su partida a Tampa.
RICE OPTIMISTA
Jerry Rice insiste que no hay motivo alguno para decir que su cuarto Súper Bowl será el último de su rutilante carrera en la NFL.
Mientras Rice siga siendo capaz de escabullirse de los defensas, el receptor de 40 años de los Raiders dice que seguirá activo.