- Su agradable personalidad la delata de inmediato como una persona involucrada en el turismo, atenta siempre de dar una buena impresión sobre el país. Ella es la cabeza de una de las empresas pioneras en la industria sin chimeneas, a como se le conoce al turismo, rubro que se reactivó a partir de 1990. Sandra Amador, divide su rol de empresaria, madre y esposa, siempre en el medio de su puesto gerencial, pero también es crítica de las deficiencias que persisten en este sector
Gustavo Ortega Campos [email protected]
Involucrarse de lleno en la actividad turística como un empresario requiere de mucha entrega, decisión y paciencia, pues es un negocio donde los resultados no se empiezan a percibir de inmediato, principalmente aquí en Nicaragua, donde la infraestructura y la cultura de servicio, no son de las mejores del mundo.
Pero Sandra Amador, gerente del Grupo Nicarao Lake Resorts, es de esas personas que sí confían en el turismo como fuente generadora de riquezas para el país. Casada con Enrique Zamora, con quien comparte la dirección de la empresa familiar, dice dedicarle el mayor tiempo posible a la actividad turística, pues es algo que disfruta.
Con tres hijos, de 10, nueve y cuatro años, Sandra Amador es muy elocuente y no esconde el entusiasmo que le provoca el oficio que realiza, que pese a ser muy agotador, asegura que le brinda muchas satisfacciones, principalmente por promover las bondades y ventajas que posee el país.
La idea primera del negocio surgió en Miami, donde conoció a su esposo, ambos durante su tiempo de exilio a causa de la guerra civil que se desarrolló en Nicaragua durante la década de los años 80.
“Conocí a Enrique en Miami, allá nos casamos y regresamos de visita a Nicaragua en 1990, y estuvimos viniendo constantemente, hicimos turismo y así fue que nos vino la inquietud de invertir en turismo y echamos para adelante, regresamos definitivamente en 1992 y aquí estamos”, rememora con un brillo nostálgico que escapa de sus llamativos ojos azules.
La primera acción que emprendió este matrimonio fue comprar una isleta en Granada, “El Morro”, pues cuenta que fue uno de los lugares que más les impresionó por su belleza en medio del agua, “nos enamoramos de las isletas y ahí empezamos nuestro proyecto”, refiere.
POCO A POCO
Actualmente el negocio se ha extendido a dos isletas, una casa museo en Granada, un hotel en San Juan del Sur en Rivas, una finca con turismo de aventura también en Rivas y otras inversiones en la isla de Ometepe y Río San Juan, además de la actividad de tour operadora que desarrollan paralelamente.
Nicarao Lake Resort, la empresa que gerencia, es una de las primeras en establecerse posterior a la instalación del gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, pero según cuenta la entrevistada, “empezar de cero es duro, cuando uno se mete a esto debe estar claro que las ganancias no se verán hasta cierto tiempo pues los primeros años, los ingresos que se perciben se reinvierten, la cosa no es tan fácil”.
Sandra Amador, es una mujer atractiva, y asegura que nunca participó en concursos de belleza, “no me llamaron la atención”, responde rápido ante la pregunta obligada porque todavía en sus recién cumplidos 41 años, provoca muchos piropos, aunque ella no lo admite.
¿Es celoso su esposo?
(Risas) No lo es, existe confianza. No hemos tenido problemas en doce años de casados, pues nos conocemos muy bien.
Compartiendo en pareja todas las decisiones empresariales, dice que el negocio ha ido caminando entre tropiezos y logros, pero su principal resquemor es la falta de atención que le han brindado los gobiernos al turismo.
Además de ser miembros del Club Rotario, esta pareja ha estado involucrada en la dirección de algunas organizaciones del sector turismo, de las cuales ella tiene sus apreciaciones.
Cree usted que existan pugnas internas entre las cámaras de Turismo, es una percepción que algunas personas han señalado…
Obviamente, como en todos lados, hay diferencias de criterios, unos quieren hacer las cosas de una forma y los otros de una manera diferente… siempre hay gente que quiere sobresalir, muchas veces pasan por encima de los intereses del grupo.
Pero hay que aclarar que Canatur (Cámara Nacional de Turismo) y Cantur (Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística), cada una se enfoca en segmentos diferentes, Cantur a la pequeña y mediana (empresa) y Canatur a la mediana y grande, tienen sus necesidades diferentes, pues no es lo mismo las necesidades de un hotel grande que las de un hostal de 10 habitaciones, es bueno que hayan organizaciones diferenciadas.
También se ha hablado o más bien se rumora que en este país hay una “mafia” en el Turismo, que cierto grupo se está queriendo convertir en la élite, dejando por fuera a la gran mayoría…
En todas las organizaciones hay cierto grupo que se une para buscar beneficios, pero a veces una misma cosa no puede beneficiar a todos, pues lo que puede beneficiar al grande puede que afecte al pequeño, puede que haya un grupito de gente que esté buscando beneficios sin pensar en el resto, siempre hay problemas en ese sentido y no sólo se da en el Turismo.
Hablemos de negocios. ¿Cómo estuvieron las ganancias de su empresa el año pasado?
El 2002 fue un año lento, fue un año duro, yo creo que ha sido de los años más lentos que hemos tenido. El turismo tiene dos temporadas: la alta y la baja. Siempre en la época de lluvia, en el caso nuestro (la actividad) se nos baja porque los lugares turísticos en lluvia la gente no los visita, a eso hay que agregarle que pese a que nuestro invierno coincide con época de vacaciones en Estados Unidos y Europa, los turistas prefieren irse a otros destinos en Latinoamérica, pues Nicaragua además de ser un destino desconocido, es caro.
Aquí los costos aéreos son caros, por ejemplo si se quiere viajar de Miami hacia España, te vas con 400 dólares, pero venir a Nicaragua cuesta 500, entonces ¿quién va a querer venir aquí, con problemas políticos, con problemas económicos, con alto costo de vida…?, entonces Nicaragua es un destino caro y eso no ayuda a salir más rápido de los problemas que tenemos.
¿Entonces cuáles serían las opciones para revertir esta situación?
Hay que buscar cómo traer la gente que ya viene naturalmente a los países vecinos, como Costa Rica, tratar de aliarnos con los operadores de turismo y traer hacia acá a los turistas.
Pero se siente que hace falta algo: promoción. ¿Cree usted que vamos por la senda correcta?
En eso nos falta muchísimo, en Costa Rica y Guatemala, que son destinos turísticos importantes, tienen presupuestos de seis o 12 millones de dólares para el turismo y aquí tenemos sólo 500 mil, así no podés competir. Yo creo que es una de las principales fallas que tenemos y se los he dicho en el Intur (Instituto Nicaragüense de Turismo), es que se le da mucha relevancia a las noticias negativas, quemas de llantas (protestas), dengue… cuando esto sucede el Intur tendría que salir de inmediato con una reacción, pero no, se quedan muy tranquilos.
Por ejemplo hace dos años dijeron que había una epidemia de dengue y luego las mismas autoridades de Salud aclararon que fueron unos casos aislados, pero eso provocó que ya no vinieran más cruceros, que son una buena fuente de turismo; pero el Intur no reacciona, debería emitir comunicados inmediatos aclarando las cosas, un comunicado internacional, un pronunciamiento más fuerte.
Si comparamos lo que se invierte en promoción en comparación con otros países de la región que tienen 10 veces más presupuesto, así no se puede competir, estamos súper deficientes en mercadeo.
¿Y qué tanto les ha perjudicado el cambio recurrente de ministros?
Cada vez que hay cambio de ministro, aunque hay más o menos una política a seguir, cuando viene un nuevo ministro se da como un paro, viene preguntando lo que está pasando, entonces hay un paro de tres a seis meses, porque no son de esos que se montan en la bicicleta y continúan, sino que se detienen para ver qué les parece y qué no les parece hasta empezar otra vez.
Yo no sé por qué al turismo lo ven como de cuarta, cuando es un rubro tan importante. Hay países que viven del turismo y Costa Rica ha mejorado su nivel de vida gracias al turismo. Cuba en las ferias internacionales hace unas presentaciones impresionantes que acaparan gran cantidad de público, es asombroso.
Cada cambio de ministro implica interrupción de planes… convenios que se han hecho se rompen porque al nuevo ministro no le parece, entonces todo queda a medias.
Pero con este mercadeo regional recién instalado bajo el eslogan “Centroamérica tan pequeña, tan grande”, podría ser que las cosas mejoren…
Creo que sí, nos podemos beneficiar. Muchas veces los europeos no vienen a Nicaragua porque no conocen o por su mala fama, entonces van a Costa Rica o Guatemala, ahora con esta iniciativa podrán hacer una extensión hacia los otros países de la región.
Todas las personas involucradas al turismo mencionan a Costa Rica como el paradigma de la región, si es así, ¿para usted cuáles son las principales ventajas que tienen los vecinos?
Ellos tienen la ventaja que nunca han tenido una guerra, eso es una gran cosa. Ellos también tienen un mejor tratamiento de las noticias negativas…
¿Será que las esconden?
No es cuestión de esconderlas, hay que decirlas, pero en vez de decir: “Dengue en Nicaragua”, es mejor decir: “Hay tres casos de dengue”, muchas veces estas cosas suceden en zonas recónditas donde los turistas no llegarán, pero con la alarma ya ni se asomarán a las alternativas turísticas del país.
No sé si eso se hace para llamar la atención de las autoridades para que se busquen más recursos, pero muchas veces por buscar una solución se crea problema por otro lado, eso nos afecta tremendamente.
Costa Rica tiene mucho más dinero para hacer promoción y el gobierno de allá le da importancia al turismo, mientras aquí se viven cambiando ministros…
¿Cómo perfila al 2003?
Lo vemos positivo, yo creo que peor que el año pasado no podría haber, el turismo a nivel mundial ha decaído, un turista que viene acá, antes gastaba 400 dólares, ahora gasta 250. Todos estamos positivos de que este año será mejor… en Nicaragua todo gira alrededor de la política, como empresario tenés que olvidar la política y concentrarse en el trabajo, olvidemos la política y pongámonos a trabajar pues es la única forma en que vamos a salir adelante.
POR AMOR
“Por amor”, esa es la explicación que brinda la empresaria Sandra Amador, cuando se le pregunta por qué se involucró en el Turismo, actividad que le absorbe casi todo el tiempo disponible, incluyendo los fines de semana y en la que también está involucrado su esposo.
“Nos gusta, no estamos aquí porque sea un negocio (de éxito), pero estamos seguros que en el futuro será mucho mejor, pero ahorita estamos por amor, porque nos gusta”.
Sandra dice que en el exilio se les incrementó el amor por su terruño, y fue el turismo la idea que tuvieron para retribuir ese amor patrio.
Pero no todo ha sido color de rosas, pues asegura que han enfrentado muchos inconvenientes, uno de ellos es la falta de cultura de servicio que está arraigada en el país.
“Aquí pedís cualquier cosa en un establecimiento, y no podés reclamar si te lo dan dañado, o crudo, o no es lo que querés, y encima la respuesta que uno recibe es: “¿y qué espera?… estamos en Nicaragua”, a mí me han dado esa respuesta y eso denota como que en Nicaragua nada sirve, eso da una imagen negativa”.
Esta situación la atribuye a la falta de educación en general, y particularmente a la falta de cultura turística, “a un niño se le enseña desde chiquito que no bote basura en la calle, incluso hay gente que vive en el exterior, nicas, y todo es que vengan y tiran basura, eso enoja, ¿por qué no lo hacen en Miami o Costa Rica?, pues porque los multan, pero aquí lo hacen porque consideran que es un basurero, eso es falta de educación y cultura”.