Luis Alemán [email protected]
Una alegre fiesta organizada para celebrar los quince años de la jovencita Cintya Núñez, terminó en una orgía de sangre, cuando un grupo de jóvenes llegó sin ser invitado dispuesto a terminar con la vida de uno de los asistentes.
Los hechos ocurrieron el pasado sábado en la comarca San Isidro de Bolas, en casa de doña Ana Julia Nicaragua, quien había preparado todo minuciosamente para que la fiesta de quince años de su hija fuera un acontecimiento inolvidable.
Pero seguramente será inolvidable debido a que cuando la fiesta estaba en lo fino, un grupo de pandilleros, llegó a la fiesta y se dirigió hasta donde estaba José Uriel Martínez Suárez, con quien iniciaron un intercambio de insultos que se prolongó hasta los puños.
Pero los golpes no fueron suficientes para descargar su furia, pues los violentos visitantes sacaron filosos machetes que descargaron sobre la humanidad de Martínez Suárez, quien en un intento por protegerse, metió sus dos manos, cuando caía el filoso machete manipulado por un sujeto a quien identificaron como “Mano de Mono”.
El filo del arma rompió la piel y los huesos de las muñecas de Martínez Suárez quien desconcertado vio como sus manos eran cercenadas completamente. Una de ellas quedo pendiendo de un trozo de piel, mientras la sangre salpicaba no sólo al lesionado, sino también a sus agresores que no dejaban de machetear al indefenso muchacho.
Mailing Núñez narró que eran cinco los sujetos que llegaron cerca de las 10:30 p.m. del pasado sábado a interrumpir la fiesta de quince años de su hermana Cyntia. “Venían directamente a matarlo, pero no sé por qué no pudieron hacerlo y lo dejaron tirado todo ensangrentado”, afirmó Mailing, para quien ni los atacantes ni el agredido habían sido invitados a la fiesta.
LESIONADOS
Juan Carlos Gómez, de 27 años y pariente de la quinceañera, también sufrió lesiones en su cuerpo al intentar mediar para evitar que siguieran agrediendo a Martínez Suárez.
“Tito fue quien me dio el machetazo”, detalló Juan Carlos, quien explicó que él se metió para evitar que el pleito se extendiera más, de pronto sintió un golpe en su espalda y otro en la ceja derecha de donde la salía abundante sangre.
ANTECEDENTES
Al parecer, los pandilleros ya sabían que José Uriel estaba en la fiesta y se fueron directo en su búsqueda, “sólo a él atacaron” dijo Mailing, para quien la agresión pudo estar motivada por la venganza, ya que según se conoce en la comarca, José Uriel en una ocasión le sacó el ojo a uno de los miembros de la agrupación que lo atacó.
“Es una persona conflictiva y tiene en historial muy negro en el lugar”, afirmó Mailing Núñez, quien dijo que éste llegó a la fiesta sin ser invitado.