Luego de ser fuertemente criticados por la ola de accidentes, los transportistas decidieron implementar cambios para brindar un mejor servicio.

Buseros prometen cambios

Anuncian asambleas para revisar el comportamiento que tienen con los pasajeros; y dentro de dos meses desaparecerán los ayudantes de los buses. Noel Hernández Ramos [email protected] Los transportistas se han propuesto por lo menos dos metas claras, que deberán cumplir a partir de este año: mejorar su comportamiento con los usuarios de los buses colectivos, […]

  • Anuncian asambleas para revisar el comportamiento que tienen con los pasajeros;
    y dentro de dos meses desaparecerán los ayudantes de los buses.

Noel Hernández Ramos [email protected]

Los transportistas se han propuesto por lo menos dos metas claras, que deberán cumplir a partir de este año: mejorar su comportamiento con los usuarios de los buses colectivos, y reducir la velocidad con que viajan por las calles de Managua.

La tarea no es fácil, según Ramón Cruz, dirigente de la Unión Regional de Cooperativas del Transporte Colectivo (Urecotraco), porque ahora los transportistas son señalados como culpables de los accidentes de tránsito que ocurren en la capital.

De acuerdo con el dirigente, a partir de esta semana las cooperativas de transporte inician asambleas para revisar los problemas de comportamiento, que afectan el servicio que prestan.

Explicó que el proceso ya inició con el retiro de aquellos conductores que tienen antecedentes penales, uno de los requisitos que la Policía Nacional de Tránsito exigirá con mayor rigor este año.

Los riesgos de transportación para el pasajero también se verán disminuidos con la eliminación del ayudante, que normalmente acompaña al conductor.

En este caso la meta es que los buseros operen sus unidades completamente solos a partir de marzo. Para eso iniciaron un proceso de acondicionamiento de los buses, a los que están colocando puertas traseras accionadas.

Cruz indicó que otro paso importante comenzó con el apoyo de la Policía Nacional de Tránsito, desde el lunes de esta semana, para reducir la velocidad de los buses.

Los transportistas esperan que a cambio de estos primeros pasos, la Alcaldía a través del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma), facilite otro tipo de medidas para mejorar la operación del servicio en las calles.

LA PRENSA no logró conseguir una entrevista con el director del Instituto, Juan José Úbeda, pese que se la solicitamos durante la semana a través de la oficina de Relaciones Públicas.

ALCALDÍA TIENE QUE DAR LA CARA

De acuerdo con el dirigente, la Alcaldía tiene que dar una respuesta eficiente, sobre todo en el tema de los reductores de velocidad, conocidos popularmente como “policías acostados”, porque si bien persiguen disminuir la velocidad de viaje de las unidades, altera el tiempo establecido para recorrer una ruta y al mismo tiempo las deteriora. Ambos aspectos inciden fuerte en la estructura de costos de este negocio.

Ramón Cruz dijo también que la Alcaldía debe preocuparse por establecer las señalizaciones adecuadas en las vías, principalmente las de pasos peatonales. “Ellos tendrán que poner las paradas que les corresponden, para que no haya ninguna justificación de tener exceso o baja velocidad de los tiempos”.

Por otro lado, indicó que el Irtramma tenía un plan piloto para ordenar el transporte por lo menos en 10 rutas de la capital, pero el proyecto quedó finalmente paralizado por falta de presupuesto.

En la actualidad el transporte colectivo no le reporta ningún tipo de ingresos al Instituto, porque según Cruz no quiere asumir el costo político de lo que significa incorporar a la estructura de costos y, por ende a la tarifa, el costo del pago de permisos y concesiones que harían los transportistas.

“Debiéramos aportar lo que nos corresponde pero el alcalde prefiere mantener los costos y no echarse a los usuarios encima. Porque ese costo sería trasladado a los usuarios”, expresó.

Existen 34 cooperativas de transporte colectivo en la capital, las cuales operan 47 rutas.

El parque de buses que operan suma 750 unidades, de las cuales el 80 por ciento son buses amarillos o escolares, modelo S-180 año 97 y 93, mientras que el resto son Mercedes Benz año 83 y 93.

BUSEROS CORREN CONTRA EL TIEMPO

Una de las principales presiones de los transportistas es el tiempo. Este factor se encuentra ligado directamente a una presión económica, que implica una multa de 10 córdobas por cada minuto de retraso que tenga una unidad al marcar la tarjeta de tiempo.

Según Cruz, la gente cree que los transportistas meten pie al acelerador, para competir con otros buseros en su lucha por obtener pasajeros.

“En casi todos los casos ellos van luchando contra el tiempo de cada una de las rutas, lo que pasa es que a veces se cree que van luchando entre una y otra ruta… Casi nunca se da eso porque los orígenes y destinos son diferentes. Hay paralelismos pero son mínimos entre las rutas”, expresó.

Subrayó que la falta de señalización vial en Managua, así como la proliferación desmedida de reductores de velocidad, figuran entre las principales causas por las que los transportistas no tienen un nivel de velocidad estable en las calles de Managua.

“Todas estas deficiencias nos hacen tener problemas, por eso es que a partir del lunes, por solicitud nuestra, comenzamos a hacer recorridos con la Policía Nacional por todas las rutas de Managua para que definan la velocidad con la cual deben viajar los buses”, sostuvo.

SOLUCIÓN AL EXCESO

Ramón Cruz, dirigente de la Urecotraco, señaló que el Estado debiera hacer, por lo menos en Managua, tres horarios de entrada y salida de los trabajadores y estudiantes, en vista que hay un exceso de pasajeros y saturación de las vías a determinadas horas del día.

-Explicó que los trabajadores privados y estatales, así como los estudiantes hacen uso del sistema de transporte colectivo al mismo tiempo, principalmente entre las seis y las nueve de la mañana, y luego entre las cinco y siete de la noche.

-“Nadie ha puesto mente al hecho de que si los colegios entraran primero, posteriormente los empelados privados y luego los del Estado, dieran más facilidades para descongestionar las vías”, comentó.

-Cruz puso el ejemplo de Reparto Schick y Ciudad Sandino, que son considerados barrios dormitorios y donde toda la gente sale al mismo tiempo a estudiar y trabajar, pero la solución no es poner más buses, porque de lo contrato saturarían aún más el sistema.

-Otro caso es el de todas las mañanas en la Zona Franca, cerca del Aeropuerto, a donde ingresan 18 mil personas entre las seis y siete de la mañana.

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