Edgard Tijerino M. [email protected]
En un artículo titulado “La bella y la bestia”, sobre la pelea que sostendrán el próximo 25 de enero en Temecula, California, Vernon Forrest y Ricardo Mayorga, el prestigiado columnista de HBO y The Ring, William Dettloff, hace una seria advertencia sobre la amenaza que representa el púgil pinolero, victimario de Andrew “Seis Cabezas” Lewis, en un atropello que dejó a los expertos rascándose la cabeza.
Dettloff está tan claro como usted y yo, de que Forrest garantiza la belleza del boxeo con un estilo que podría haber sido trazado por el pincel de Rafael, pero Mayorga es bestial, y además imprevisible, motivos suficientes para considerarlo doblemente peligroso como una cuchilla de afeitar.
Fue Al Bonani, el hombre que Don King colocó junto a Mayorga durante su etapa de adiestramiento cuando fue en busca del cinturón y la cabeza de Lewis, quien dijo con una solemnidad revestida de cierta arrogancia: “Ricardo no tiene nada que ocultar. Es un peleador agresivo, incontenible, consistente, sin complejos ni temores. Para poderlo vencer, primero hay que aguantarlo”.
¿Cómo es posible que el pinolero haya crecido tanto como amenaza, que estén cayendo muchas advertencias sobre Forrest?
Dos veces verdugo de un peleador tan difícil por su velocidad y destreza como lo es Shane Mosley; dueño de un boxeo cerebral, flexible y muy preciso; invicto desde su debut contra Charles Hawkins en 1992; púgil más destacado del año 2002 en todas las valoraciones, Vernon Forrest está siendo asustado.
Dice Dettloff: Forrest siempre está bien balanceado, sus golpes son directos y certeros, si lo busca en el cuerpo a cuerpo, lo recibirá con uppercuts, maneja muy bien la guardia arriba y su jab es largo y penetrante, mueve la cabeza y esconde la barbilla oportunamente… Es el sueño de cualquier entrenador, y parece un insulto llamarlo “peleador”, apunta.
Pero, cuando se desliza hacia Mayorga, escribe con los pelos erizados y los ojos vidriosos: “No jabea, no tiene buena defensa, no usa las combinaciones, usualmente está fuera de balance y técnicamente se ve crudo. Es decir, se trata de un púgil “anti-Forrest”, pero pelea enojado, ataca siempre, dispara desde cualquier ángulo y tiene un poder que mata.
Y no se detiene: Usted podrá tener a Forrest como favorito —señala—, pero lo que sucederá sobre el ring depende de las circunstancias. A veces lo fundamental sale por la ventana. Entonces, simplemente, es una pelea. Si Mayorga puede hacer una pelea, tendrá su oportunidad… Forrest puede ser frustrado.
Vamos a lo obvio: Un pegador con una agresividad abrasiva, es terriblemente peligroso para cualquiera, y si además tiene resistencia, no conoce el temor y es capaz de agigantarse apoyándose en una confianza a toda prueba, no puede ser subestimado.
Cuando Mayorga asustó a Lewis en el Staples Center de Los Ángeles, antes del choque de cabezas que forzó la suspensión, el entrenador Nelson Fernández dijo: “Fue sólo un round. A la larga, Lewis logrará domesticarlo” En la revancha, el domesticado fue Lewis, quien nunca encontró la brújula para controlar a Mayorga ni fue lo suficientemente competente para aguantarlo.
Lo confortable para nosotros es que es allá que están haciendo crecer a Mayorga como amenaza.
¿CÓMO PELEARLE?
Revisando el video de los pocos rounds que peleó Mayorga con Lewis, indican que va siempre hacia adelante así le lluevan granadas o vea abrirse el piso, y alrededor de ese planteamiento, uno se pregunta: ¿cómo pelearle? ¿cuál es la propuesta más conveniente?
Dice Dettloff que contra Mosley, Forrest fue capaz de golpear abajo constantemente, pero esa tarea será muy difícil de realizar frente a un rival de huracanado despliegue como Mayorga… Forrest no tendrá otra elección que ir a la guerra.
Uno piensa que, en principio, el Campeón Welter del CMB tratará de establecerse en la larga distancia para la mejor utilización de sus recursos, pero no lo imaginamos haciendo una pelea muy evasiva. La esencia que ha mostrado, indica que peleará.
Mientras se acerca el combate, se observa respeto por las embestidas y el punch de Mayorga.