Edgard Tijerino M. [email protected]
La pelea entre Yanquis y Medias Rojas por el cubano José Ariel Contreras, no estaba concluida… Los Yanquis atraparon en Nicaragua a Contreras excediéndose con una oferta de 32 millones de dólares por 4 años, ganando de esa forma un round muy importante, pero, los de Boston, después de masticar rabia, no tiraron la toalla.
Ellos todavía podían ganar la batalla si conseguían el poderoso brazo derecho del reciente ganador de 20 juegos –10 en cada liga durante el 2002–, Bartolo Colón.
Cuatro años menor que Contreras, con más poder, pitcher probado en la gran carpa y mayores proyecciones, Colón podía convertirse en un factor desequilibrante al juntarse con Pedro Martínez y Derek Lowe, en una temible rotación.
Aún sin presentar a Contreras en Nueva York, la preocupación de los Yanquis saltaba a la vista mientras Boston se acercaba más y mas hacia Colón… Era necesario desviarlo hacia otro lado, y se manejó la posibilidad de verlo con los Marlins.
Al descartarse eso, se habló de los Cachorros con Dusty Baker frotándose las manos, pero finalmente, Bartolo fue a parar a los Medias Blancas, que juegan en el Oeste de la Liga Americana y no enfrentan tantas veces a los Yanquis como los Medias Rojas.
Para que el operativo fuera posible, los Yanquis enviaron al veterano tirador derecho Orlando “El Duque” Hernández a los Expos, recibiendo al relevista mexicano Antonio Osuna, quién registró 8-2 con 3.86 en carreras limpias.
Hernández, supuestamente de 33 años, debutó con los Yanquis exitosamente en 1998 y se convirtió en pieza clave durante las postemporadas mostrando agallas y clase… Después de dos años fuera de actividad, “El Duque” llegó a los Yanquis acompañado de un signo de interrogación, en tanto con Contreras, los de Nueva York consideran tener en el bolsillo algo seguro.
Significando Colón más que Contreras visto desde cualquier butaca, los Yanquis deseaban verlo lejos de Boston, evitando así, al menos teóricamente, complicaciones en el lado Este del joven circuito… Y eso se logró.
Soltar a Hernández no fue dramático, porque los Yanquis están muy cargados de abridores, tanto que Jeff Weaver podría funcionar en el bullpen.
Es probable que Boston, buscando un soporte para Pedro y Lowe, despliegue esfuerzos para intentar conseguir a Javier Vásquez, un pitcher que fortalecería en buena medida su grupo de abridores, pero Vásquez no es Colón.
Pese a su población de abridores, los Yanquis necesitan despejar incógnitas alrededor de Andy Pettite recuperado de una lesión, Roger Clemens entrando a la etapa de desgaste, David Wells envejeciendo y Contreras en fase de adaptación. El mejor hombre es Mike Mussina.