- Aprovechando el conflicto en Irak, podría dotar sus misiles con cabezas nucleares, alegando “legítima defensa” frente a Washington
Juan Carlos BarrenaEFE
VIENA.- Corea del Norte se ha convertido en el mayor exportador mundial de misiles de corto alcance, ultima la producción de cohetes de medio alcance, y podría disponer en tres años de misiles de largo alcance que amenacen directamente el territorio de Estados Unidos.
Círculos diplomáticos señalaron a EFE en Viena que el régimen de Pyongyang tiene en la venta de armas su mayor fuente de ingresos de divisas, y que en los últimos años ha exportado no menos de 540 misiles de corto alcance del tipo Scud-B y Scud-C a países de Oriente Medio y África.
Precisamente, en diciembre pasado, buques de la Marina española interceptaron a solicitud de Estados Unidos en el cuerno de Africa un barco cargado con misiles Scud norcoreanos destinados, según distintas informaciones, a Yemen.
Desarrollados inicialmente por la Unión Soviética, los misiles Scud-B tienen un alcance de unos 300 kilómetros y pueden cargar con una cabeza de hasta 1,000 kilogramos que puede portar explosivos convencionales, aunque también atómicos, químicos o biológicos.
La versión C más desarrollada del mismo misil, de la que el régimen de Pyongyang puede producir hasta 12 unidades mensuales, según Seúl, tiene un alcance de unos 700 kilómetros y puede portar una cabeza explosiva de cualquier tipo, de hasta 500-700 kilogramos.
Corea del Norte cuenta además en su arsenal con misiles de corto alcance del tipo Frog-5 y Frog-7, que pueden dispararse a una distancia de 50 y 70 kilómetros, respectivamente, y con los que empezó a finales de los 60 su programa para el desarrollo de cohetes balísticos.
Dentro de la categoría de misiles de alcance medio, Corea del Norte dispone ya del Nodong-1, que puede transportar cabezas de 750-1,000 kilogramos a una distancia de 1,300 kilómetros, y ultima la producción de cohetes Taepodong-1, con un alcance de entre 2,000 y 2,500 kilómetros.
Fuentes diplomáticas consideran que Pyongyang podría acabar además este mismo año el desarrollo del misil de largo alcance Taepodong-2, con capacidad para recorrer una distancia de entre 4,000 y 6,000 kilómetros.
El propio Departamento de Defensa estadounidense considera que Pyongyang podría iniciar en tres años la producción en serie del Taepodong-2 y amenazar con ese misil de forma directa territorio norteamericano.
Tras el anuncio de este sábado de que Pyongyang ha decidido abandonar también la moratoria para el ensayo de misiles balísticos, los analistas no descartan que Corea del Norte provoque de nuevo a Estados Unidos, esta vez con el lanzamiento experimental de su nuevo misil.
Con motivo de su última prueba balística el 31 de agosto de 1998, Corea del Norte provocó un escándalo internacional y la alarma en toda la región al disparar un misil Taepodong-1 que sobrevoló Japón y acabó hundiéndose en el Océano Pacífico.
PESCANDO EN RÍO REVUELTO
Círculos diplomáticos no descartan que Corea del Norte aproveche el posible comienzo de una nueva guerra en el Golfo Pérsico, con el ataque de Estados Unidos y sus aliados a Irak, para poner a prueba su nuevo misil Taepodong-2.
El abandono por parte de Corea del Norte del Tratado de No Proliferación (TNP) de armas nucleares no hace sino incrementar su capacidad amenazante, al poner en juego la posibilidad de dotar a sus misiles de cabezas nucleares con el argumento de la “legítima defensa” frente a EE.UU.
La inminente puesta en marcha de nuevo de su planta nuclear de Yongbyon posibilitará a Corea del Norte transformar las barras de combustible nuclear en plutonio bélico para fabricar bombas atómicas, para lo que, según los expertos, necesitaría pocos meses.
Los expertos barajan por ello seriamente y ante la incesante escalada del enfrentamiento entre Washington y Pyongyang, la hipótesis de que un misil Taepodong-2 con cabeza nuclear pueda amenazar directamente a Estados Unidos en el corto plazo.