- Con la información se pretende superar déficit de las pequeñas y medianas empresas
María A. López Manzanares [email protected]
El Proyecto Nacional de Competitividad (Pro-Compe) adscrito al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) realizó una encuesta a pequeñas, medianas y grandes empresas del sector turismo en sus diferentes actividades para determinar la calidad de la prestación del servicio, dejando como resultado una serie de deficiencias y desaprovechamiento de las condiciones existentes.
El estudio realizado entre mayo y julio de 2002 fue denominado “Recopilación de base de datos de pequeños hoteles y otras empresas turísticas”, y fue realizado en coordinación con las asociaciones representativas de la industria en el país.
Esa información posteriormente será la base fundamental para trazar el contenido fundamental del proyecto auspiciado por la Organización de Estados Americanos (OEA), nombrado “Asistencia a pequeños hoteles”.
Según la información vertida por el documento oficial, se logró encuestar a 95 sitios que prestan alojamiento y 287 que expenden alimentos, bebidas, o tienen salas de entretenimiento.
Del total de los consultados, se encontró que un 48 por ciento de los prestatarios de la oferta turística nacional está concentrada en microempresas, un 29 por ciento son pequeñas, 5.2 medianas y solamente el 0.4 por ciento lo constituyen los grandes negocios.
DATOS REVELADORES
Parte de la información recopilada en el estudio revela que el 97.9 por ciento de los negocios consultados cuentan solamente con una línea telefónica, lo que también reduce sus posibilidades de tener mayor acceso a otro tipo de comunicación como fax, correo electrónico e Internet, lo que reduce su capacidad de promoción y comercialización.
También se encontró que un 30 por ciento de los establecimientos funcionan en locales arrendados, y aunque en su mayoría son dirigidos por sus propietarios, la falta de propiedad, tiende a limitar nuevas oportunidades, sobre todo en materia de financiamiento.
Pese a que un 48 por ciento de los negocios tienen capacidad para atender hasta a más de 100 personas, éstas no tienen muchas opciones dentro del mismo local, dado que solamente se encuentran con dos ambientes, área de fumado y de no fumado, muchos no cuentan con reservados o con una nueva oferta de servicios; en la mayoría no hay espacios especiales para los niños.
Esto, a su vez, causa desencanto en los visitantes, ya que al no tener otras opciones se les reduce a lo único que el propietario está dispuesto a dar.
Otro de los problemas encontrados es la ausencia de servicios básicos. Solamente para reflejar un dato, de 26 sitios establecidos en la playa, 23 no contaban con este tipo de atención, eso pasa por servicios sanitarios, agua potable y hasta electricidad en muchos casos.
Aunque los empresarios parecen estar conscientes de la necesidad del cambio, ya que entre las prioridades que manifestaron señalaron que era necesario modificar sus negocios, y mencionaron: renovación de pintura en la infraestructura, mejorar condiciones en las cocinas, los servicios sanitarios y las áreas de juegos para los niños.
Pero también se encontró que una buena parte de estos negocios están concentrados en la zona urbana, la capital en primer orden; un segundo sitio es la denominada ruta hacia los “Pueblos Blancos”, al sur del país, y hay una fuerte tendencia a dejar de un lado, los lugares que tienen un alto potencial turístico.
También se constató que la mayoría de los empleados en estos negocios son hombres, pues se conoció que las mujeres son limitadas —en una buena parte de los casos— a la cocina.
SITIOS SIN DATOS
Pese a que la encuesta fue realizada a nivel nacional, se excluyeron Madriz y la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), por carecerse de información real sobre la presencia de establecimientos que se dediquen al servicio de alimentación, bebidas y recreación.