Marvin Benard molesto

El nica viene de una temporada negra Edgard Tijerino M. [email protected] No es necesario estudiar a Freud para descubrir que Marvin Benard estuvo molesto a lo largo de toda la temporada del 2002. Molesto con las circunstancias desfavorables que lo rodearon. El no lo admitirá, porque es muy respetuoso y evita exteriorizar su incomodidad, aunque […]

  • El nica viene de una temporada negra

Edgard Tijerino M. [email protected]

No es necesario estudiar a Freud para descubrir que Marvin Benard estuvo molesto a lo largo de toda la temporada del 2002. Molesto con las circunstancias desfavorables que lo rodearon.

El no lo admitirá, porque es muy respetuoso y evita exteriorizar su incomodidad, aunque de vez en cuando, produzca ciertos estallidos.

El ser utilizado ocasionalmente, el cambio de relación con Dusty Baker y la lesión que lo sacó completamente del escenario, alteraron como es natural su sistema nervioso ¿Hay alguien entre nosotros capaz de permanecer imperturbable a esa combinación de factores?

Si hacía falta un par de gotas más, cuando regresó a la trinchera casi no vio acción y consecuentemente, no fue incluido en el roster de la postemporada. Una de sus más recientes frases: “no quería estar allí”, en referencia a su presencia en la caseta de los Gigantes durante la Serie Mundial que estuvieron a seis outs de ganar, dice todo el retorcimiento de sus emociones.

A través de los años, resulta fácil para el cronista apreciar a Marvin. Esa entrega para el trabajo sin importar qué tanto deba de sacrificarse, su empeño por mejorar y esa ansiedad por ser útil, captan simpatía, pero desgraciadamente, en un momento crucial, de frente a la segunda mitad de temporada del 2002, precisamente cuando comienza a crecer de acuerdo a sus antecedentes, tuvo que ser sometido a una intervención quirúrgica.

El bateador de 16, 12 y 15 jonrones con registros de 100 anotadas en temporadas consecutivas, el mismo que bateó para .322 y .290 en el 98 y 99, firmado por 11.1 millones a lo largo de tres años del 2001 al 2003, se vio reducido drásticamente a sólo un jonrón en 123 veces al bate durante 65 juegos, 13 empujadas y 16 anotadas.

Los Gigantes perdieron a Kenny Lofton y Reggie Sanders, y soltaron al japonés Shinjo, pero consiguieron a Marquis Grisson y continúan buscando un jardinero consistente.

Es decir, que con Bonds y Grissom, si llega alguien más, Marvin corre el peligro de permanecer mucho tiempo en la caseta.

El es un fiero batallador que no le teme a la competencia, más bien lo estimula, pero está saliendo de una lesión y necesitar someterse a prueba físicamente. Por eso está aquí antes de reportarse al spring training de los Gigantes en Arizona.

El ha estado escuchando muchos nombres probables mientras sueña con un último año de contrato disponiendo de una mejor oportunidad.

Para volver a las 100 anotadas y batear alrededor de 150 hits, Marvin necesita estar en el line-up la mayor parte del tiempo.

¿Será eso posible?  

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