Gilberto González Sánchez
En junio del año pasado, mi vivienda se vio afectada por una alteración de voltaje; se me averiaron un estabilizador de voltaje para computadora y un aparato de sonido marca Aiwa.
En esa ocasión hice del conocimiento de ENEL el problema, me aceptaron el reclamo y envié a reparar mis aparatos pagando una cantidad de casi 900 córdobas que hasta la fecha no me han reembolsado y se llevaron todo el año 2002 con el cuento de que mi caso está en gestión.
Hago un llamado a todos los usuarios que se ven afectados por éste y tantos otros atropellos a que tomemos conciencia de la necesidad imperiosa de que reclamemos nuestros derechos ciudadanos. No podemos continuar a merced de empresas que desde que lo único que han mejorado es la calidad de sus facturas de cobro y la precisión de sus medidores.