Los padres de la pequeña explicaron a las autoridades que por la falta de recursos decidieron enterrarla en su casa. (LA PRENSA /S. Biemans)

Niña murió por una infección severa

Sus padres la sepultaron en el patio de la casa por falta de dinero para llevarla al cementerio Luis Alemán [email protected] La extrema pobreza en que viven los esposos William López López, de 39 años, y Nancy Teresa García Castro, de 20, los obligó a tomar la decisión de sepultar a su fallecida hija en […]

  • Sus padres la sepultaron en el patio de la casa por falta de dinero para llevarla al cementerio

Luis Alemán [email protected]

La extrema pobreza en que viven los esposos William López López, de 39 años, y Nancy Teresa García Castro, de 20, los obligó a tomar la decisión de sepultar a su fallecida hija en un rústico ataúd y en el patio de su casa, ubicada en el barrio Naciones Unidas, de la terminal de la Ruta 175, una cuadra al sur.

Vecinos de la infortunada pareja denunciaron ante la Policía que en la vivienda construida con láminas de zinc, días antes habían escuchado lamentos de un tierno, y que vieron a los esposos cuando enterraban un cajón en el patio de la casa.

Eso motivó una investigación policial, la cual concluyó cuando descubrieron que por falta de dinero para comprar un terreno en el cementerio, la pareja había enterrado en el patio de la humilde vivienda donde habita, a su tierna hija de 40 días de nacida, Daleska López García, fallecida a causa de una fuerte infección renal y de anemia progresiva.

“Imagínese qué clase de buenos vecinos que tenemos”, comentó la joven Nancy García Castro, quien explicó que las informaciones que sus vecinos dieron a la Policía fueron totalmente falsas, y que todo se debió a la extrema pobreza en que viven.

Daleska López García, la niña fallecida, nació el 24 de noviembre del pasado año en el Hospital Bertha Calderón. “Fue un parto prematuro, y debido al estado de la niña fue necesario tenerla varios días en una incubadora”, explicó la madre de la pequeña.

El pasado lunes la niña presentó complicaciones en su salud y fue necesario llevarla a una clínica en el barrio Grenada, donde fue atendida por el doctor César Sasiga Blanco, quien dictaminó una infección intestinal y anemia progresiva, y recetó medicamentos que fueron aplicados a la tierna.

Sin embargo, el estado de la pequeña se agravó, y sus padres la llevaron en un taxi al Hospital La Mascota, adonde llegó muerta. En el hospital le dijeron que no podían dar un documento oficial de defunción, y aconsejaron a los padres dejar que le practicaran una autopsia. Eso fue rechazado y se llevaron a la niña de regreso a la casa.

“No teníamos facilidad de comprar una caja, por lo que hice una de tablas y cavamos el hoyo en el patio, donde la enterramos”, declaró don William López, ante el Ministerio Público y Auxilio Judicial del Distrito Cinco de Policía.

El subcomisionado Sergio Gutiérrez, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Cinco, aseguró que el caso de la niña sepultada en el patio de su casa está cerrado, y como se comprobó que no había mano criminal en la muerte de la tiernita, su cadáver no será exhumado, “fue un hecho natural y para la Policía el caso está cerrado”, afirmó el subcomisionado Gutiérrez.  

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