- Marvin Benard constituye un atractivo
Wilder Pérez R. [email protected]
La falta de mercadeo de la liga, el momento que vive el equipo local y la poca seguridad que rodea el coloso, son algunas de las razones por las que el público suele ausentarse durante gran parte de la temporada de béisbol de Primera División, del Estadio Nacional Denis Martínez.
Según Ronald Tiffer, de la administración del conjunto capitalino Indios del Bóer, el promedio de personas que asiste a este escenario durante la etapa regular de la liga es de 650 asistentes, cantidad que se supera en ocasiones especiales como la llegada de un big-leaguer nacional, y las etapas semifinales y finales, donde llegan unos tres mil a cinco mil aficionados.
Sobre el asunto, Carlos García, director de la Federación Nicaragüense de Béisbol Asociado (Feniba), considera que en primer lugar, influye la posición en que se encuentre el equipo, y en segundo, la falta de mercadeo de cada uno de los equipos, Chinandega y Granada parece que van adelante en eso, los estadios ahí se llenan.
En esto coincide con Nemesio Porras, uno de los jugadores más veteranos y venerados del país. “Eso influye, por ejemplo, en Chinandega, que aunque sea con baratas anunciaron la asistencia de Benard, Vicente Padilla, Oswaldo Mairena y Juan Muñoz”, dijo.
Pero para el presidente del Bóer, Eduardo Urcuyo, esa no es la solución. “Es así en todos los estadios de América Latina, en República Dominicana, en un juego que involucraba a 12 jugadores de Grandes Ligas, sólo habían unas 200 personas, eran juegos de temporada regular, siempre ha sido así, sólo en las etapas finales se llenan”, aseguró.
Aparte de eso, Urcuyo expresó que un problema fundamental es el costo de ir al estadio. “Son 20 córdobas de la entrada, más el pasaje, más el vigorón, flojo se te van 50 córdobas sólo en una persona”, añadió Urcuyo.
García comentó que quizá con promociones especiales la gente se sentiría atraída, pero Tiffer aseveró que el año pasado el Bóer hizo de todo para atraer al público, sin lograrlo. “Ni que le demos tres entradas por un boleto llena la gente el estadio en juegos normales”, dijo.
OTRAS RAZONES
Y es que hay otros factores por las que la gente no asiste, al menos al Estadio Nacional, porque al resto, según Porras, la gente siempre llega. Una de estas razones es el tipo de espectáculo que se ve.
“Yo vengo de vez en cuando, por los malos juegos, pero más por la indisciplina de los peloteros que a veces se ponen a hacer malacrianzas, no puedo traer a mis niños porque ellos no son un ejemplo a seguir”, asegura Juan Pérez, quien volvió al coloso semanas después, sólo para ver jugar a Marvin Benard.
Pero para Francis Somarriba, la razón principal por la que no siempre llega a ver jugar es la poca seguridad en los alrededores del “Denis Martínez”. Yo vengo a muchos juegos, pero aparte de ver a mis hijas, la seguridad me preocupa, uno tiene que agarrar ruta y los juegos terminan demasiado tarde”, aduce. “Pero aquí en realidad se llenan más las cantinas”, añade.
Mientras Urcuyo no ve más solución que dejar jugar libremente a los profesionales nicaragüenses y brindar más seguridad pública, García y Porras insisten en que cada equipo debe mercadearse y no atenerse a las publicaciones de los medios de comunicación.
Esa quizá sea la razón por la que la noche del miércoles llegó menos público de lo que los Indios esperaban. Aunque la asistencia superó unas cuatro veces lo normal con el debut de Benard, el Bóer ansiaba unas cinco mil personas.