Luis Eduardo MartínezCORRESPONSAL /[email protected]
“Por la falta de mano de obra en los cafetales, hay fincas en donde más del 20 y hasta el 30 por ciento de la cosecha cafetalera está en el suelo”, aseguró Frank Lanzas Monge, presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa (Asocafemat), aduciendo que por los bajos precios internacionales del grano, los caficultores no pueden incentivar a los cortadores pagándoles un mejor salario por cada lata de café cortado.
A criterio de Lanzas, el déficit de cortadores se debe, en parte, a los programas de alimento por trabajo en la limpieza de caminos que el Gobierno implementó hace unos meses. “Siempre insistimos en que esos trabajos fueran productivos, que se limpiaran las fincas. Ahora la gente (cortadores) tiene suficiente comida y no quiere venir a trabajar”.
La mayoría de productores cafetaleros en el departamento ofrecen pagar cinco córdobas por cada lata de café cortado, salario que no es muy atractivo para los obreros agrícolas que devengaban 22 córdobas diarios, más un paquete alimenticio, durante se mantuvieron laborando en los programas de asistencia implementados por el Gobierno en cumplimiento a los Acuerdos de Las Tunas, suscritos el 13 de septiembre del año pasado.
PRODUCCIÓN A MEDIAS
Por la falta de cortadores, las fincas cafetaleras trabajan “a medio gas”, dice Lanzas, citando como ejemplo que en su hacienda denominada Santa Rosa, “a estas alturas se debería estar cortando entre 700 y 800 latas de café diario, sin embargo, apenas estamos recolectando entre 300 y 400 latas cada día”.
Según cálculos de Asocafemat, este año en el departamento se producirá entre 280 mil y 300 mil quintales de café y por cada diez quintales se necesita un cortador, por lo que se estima en 30 mil cortadores los requeridos para levantar la cosecha del ciclo 2002-2003.
Para Pedro Haslam Mendoza, gerente general de la Central de Cooperativas de Cafetaleros del Norte (Cecocafen), este año se puede perder un 30 por ciento de la cosecha cafetalera, debido al déficit de mano de obra, el mal estado de los caminos y la falta de financiamiento.
El gerente de Cecocafen considera que también ha influido el hecho que muchos obreros agrícolas de las zonas secas estén obteniendo buenas cosechas de granos básicos como resultado del Plan Libra por Libra que impulsa el Gobierno.
“Esto ha dado lugar a que esos obreros agrícolas se encuentren trabajando en cultivos de frijoles y maíz”, apunta Haslam Mendoza.
Añade que otra causal del déficit de cortadores la constituye la fuga de mano de obra hacia las haciendas cafetaleras de Costa Rica, donde los rendimientos de quintales de café por manzana son superiores a los rendimientos en las fincas nicaragüenses, además que las condiciones de alojamiento para los cortadores superan a las que se brindan en nuestro país.
PRODUCCION EN DESCENSO
Datos oficiales indican que la cosecha cafetalera del ciclo 1999-2000 alcanzó la cifra de dos millones 83 mil quintales; durante el siguiente ciclo se registró la cosecha récord de café de dos millones 106 mil quintales.
Durante el ciclo 2001-2002 la cosecha cafetalera apenas fue de un millón 260 mil quintales y para el ciclo 2002-2003, se calcula en menos de 750 mil quintales, cuando el potencial productivo de Nicaragua, en el rubro café, se estima en dos millones y medio de quintales.