- Lo que no pudo Miguel, lo ha hecho Luis
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Cuando a sus 14 años, Luis Pérez decidió saltar los encordados para tomar lecciones de boxeo y eventualmente fajarse sobre la tarima brava, jamás pensó que podría llegar a igualar a Miguel, su hermano, y mucho menos, convertirse en Campeón Mundial.
“Anoche (el sábado) pensé bastante en aquellos días en los que llegaba al gimnasio a acompañar a Miguel. Le llevaba su bolso y me sentaba a verlo. Y cuando comenzó a boxear y a ganar en sus primeras peleas, se volvió mi inspiración”, dice el nuevo monarca.
Ahora el propio Luis, podría ser la inspiración de un país entero. La noche del sábado, recurrió a todo su arsenal para imponerse por la vía de las tarjetas a Félix Machado, a quien despojó de la corona del orbe de las 115 libras de la FIB, en Washington, D.C.
Finalmente la carrera de Miguel fue hacia ningún lado y hasta se desconectó del boxeo, pero sus días de adiestramiento resultaron suficientes para incubar en Luis el deseo de hacerse boxeador, pese a los ruegos de doña María Auxiliadora Sánchez, su madre.
Gracias a la gentileza de Ana Francis Donaire, la esposa y manejadora de Rosendo Alvarez, LA PRENSA pudo conversar con Luis Pérez ayer tarde en Washington. El recién estrenado monarca estaba descansando tras su ardua labor, pero fue amable como siempre.
—¿Qué llegó a tu cabeza en el momento exacto que te declaran ganador?
“Pensé en que ha valido la pena el sacrificio que he hecho para llegar a disfrutar este momento. Yo no soy muy expresivo, pero internamente estaba emocionado. Y claro, pensé en mi familia, en mis amigos y en los fanáticos que han confiado y me han apoyado”.
—¿Te he escuchado con mucho agradecimiento hacia tu hermano Miguel?
“Así es. Además de entusiasmarme por el boxeo, hubo momentos en los que él me llevaba a los entrenamientos y siempre me cuidaba de un modo especial. La verdad nunca pensé ser campeón, pero sé que con Dios por delante, se puede llegar muy largo”.
—¿Ahora qué es lo que te motiva, Miguel ya está retirado?
“Me gustaría ser tan buen boxeador como Rosendo Alvarez. A él también le tengo mucho que agradecer, pues junto con su esposa y mi apoderado Mario García, hicieron posible este chance para mí”.
—¿Si jamás pensaste ser Campeón, qué pretendías ser en tu vida?
“Pensaba ser contador. Incluso, me gustaría llegar a tener la oportunidad de estudiar. Yo sé que el boxeo no es para toda la vida y me gustaría prepararme. Yo llegué hasta primer año y me salí porque fui seleccionado de boxeo amateur y con los viajes no pude seguir”.
—¿Qué pensaste cuando Adonis Rivas se coronó y vos nada?
“Pensé que quizá me iba quedando muy atrás, pero tanto Mario como Rosendo me dijeron que el boxeo es con calma y que pronto llegaría mi momento. Ahora sé que tenían razón”.
—¿Has pensado qué harás con el dinero que ganés?
“Vos sabés que no es mucho (15 mil dólares), pero para mi familia y yo es algo de mucho valor. Una de mis metas es llegar a tener una casa. Ahora mismo vivo en la de mi mamá junto con mi esposa Jennifer Vega y mi hija Katherin Karina”.
—¿De qué barrio sos?… Ahora varios te reclaman.
“Soy del barrio Las Praderas. Ahí me críe y fijate que la casa de mi mamá fue la primera de ese barrio. Somos los fundadores. Eso queda al sur de la salida hacia Las Colinas, viniendo desde La Fuente. Dicen que ayer estaban muy alegres”.
—Diste las 115 sin problemas, ¿podrás durar como supermosca?
“En el pesaje estuvo por debajo de las 115 libras (114.5), lo que demuestra que no tengo muchos problemas para trabajar en esta categoría. Pienso que puedo hacer unas tres o cuatro defensas y a lo mejor después salto a las 118”, señaló el campeón mundial.