La nueva camada del Servicio Exterior

Está conformada por ocho jóvenes que por primera vez en la historia del país fueron seleccionados por sus ¡capacidades!, para hacer carrera en la Cancillería de la República Amparo [email protected] Lucen como un diplomático, en vísperas de su consagración: nerviosos. Tras una ardua jornada, que implicó cinco “coladeros”, los nuevos miembros del área de Servicio […]

  • Está conformada por ocho jóvenes que por primera vez en la historia del país fueron seleccionados por sus ¡capacidades!, para hacer carrera en la Cancillería
    de la República

Amparo [email protected]

Lucen como un diplomático, en vísperas de su consagración: nerviosos. Tras una ardua jornada, que implicó cinco “coladeros”, los nuevos miembros del área de Servicio Exterior de la Cancillería de la República, esperan a las nueve de la mañana al canciller Norman Caldera, quien oficialmente les dará la bienvenida en ese Ministerio.

En total son ocho: seis mujeres y dos hombres, todos vestidos con la discreción propia de todo funcionario del primer mundo. Mientras esperan, procuran “camuflar” su ansiedad sentados en los sofás dispuestos en la antesala del despacho del canciller. Estos son parte de los aprietos.

Cuando al fin llega el momento, unos 20 minutos después de lo previsto, se levantan y se alistan en fila india (de acuerdo a orientaciones previas) para recibir el saludo del titular.

El recibimiento transcurre en cuestión de segundos. El canciller les dice: “Bienvenidos…” y ellos deciden responderle con “una” voz ya designada por el grupo, que da las palabras de “agradecimiento”. Es en ese instante donde se perciben con respiros más tranquilos.

Cinco meses atrás la nueva camada procedente de Masaya, Managua, Chontales y del Atlántico (hoy con la oportunidad de convertirse en los futuros embajadores del país) se las ingeniaban para sobrevivir: unos como abogados, otros como educadores o guías turísticos…

Gregorio José Torres Campos era uno de ellos. Pese a su buen dominio del idioma francés, su quehacer en el turismo nacional “con costo” solventaba los gastos necesarios de su familia.

CONTÓ LA PREPARACIÓN

“Fueron tiempos donde la suerte venía por temporadas”, expresa. Aunque ese destino le valió para convertirse en investigador de la coyuntura nacional, y hasta de la historia y geografía del país. “Pasé muchos trabajos, sin embargo, siento que gracias a esa preparación conseguí entrar aquí (en la Cancillería)”, apunta con la emoción a flor de piel.

Pero para llegar a ese punto, este chavalo con 29 años encima y originario de Managua, debió pasar por cinco “coladeros” y competir con 114 jóvenes, muchos de ellos con maestrías y con diferentes licenciaturas, oriundos de todo el país.

Armando Luna Da Silva, director de la Academia de Diplomacia, comenta que de eso se trata la nueva elección de candidatos en el área de Servicio Exterior. “Aquí ya no caben recomendaciones ni favores políticos. A partir de este año sólo cuentan las capacidades de los muchachos para ser parte del servicio en mención”, reitera.

COLADEROS

En efecto, el primer examen fue el eliminatorio. Se realizó el pasado seis de noviembre y consistió en una prueba donde se evaluaron las capacidades en tres idiomas extranjeros: inglés, ruso y francés. Por supuesto, cada aspirante escogió el idioma con mejor dominio.

Tras esto, quedaron 41 candidatos quienes pasaron durante los siguientes días por cuatro evaluaciones más: tres escritas, referidas a más de 20 preguntas vinculadas al Derecho Consular, Derecho del Mar, Historia de Nicaragua.

Política y Comercio Internacional, Derecho Diplomático, Relaciones Internacionales… y uno oral, que fue guiado por la comisión de ingreso ad-hoc conformada por gente de la talla de los doctores Alejandro Serrano Caldera y Gilberto Bergman…

“Ninguno de los aspirantes tuvo relación alguna con la comisión. Nosotros siempre identificamos nuestros exámenes con el número de cédula, nada más. Lo que para mi criterio fue correcto porque la escogencia fue imparcial”, enfatiza Torres.

Para este jovencito, la prueba más difícil fue el tercer cuestionario, donde preguntaron aspectos referidos a la coyuntura, historia y relaciones internacionales… mismas en las que se llevaron sus cuatro a cinco horas.

MUJERES CON LA BATUTA

Por su parte Gina Hodgson Watson, de 26 años y originaria del Caribe nicaragüense, sostiene que todas las pruebas no fueron fáciles de “sortear”. Sobre todo las referidas a la entrevista y al ensayo.

“Aunque francamente me parece que este tipo de evaluaciones son un cambio positivo para el aparato estatal ya que dan la oportunidad a cualquier nicaragüense preparado para ejercer en Cancillería”, enfatiza la abogada con maestría en Diplomacia.

Hodgson junto a cinco mujeres más, fueron las que predominaron en la elección. Lo que a juicio de sus compañeros obedeció al tiempo de preparación que cada una realizó, sacrificando los momentos con la familia, el esposo, el novio. “Esto sin sumar la lucha por nuestros derechos, lo que nos hace más empeñosas”, recalca Hodgson y prosigue: “Ahora nos queda esta responsabilidad y cumplir con ella”, dice la costeña quien se enteró de la convocatoria por familiares y amigos.

De acuerdo a Bergman, uno de los jurados, la puntuación más alta sobrepasó los 90 puntos. “Lo que te dice el nivel de estos muchachos. Por otra parte esto es una certificación para que sigan perfeccionándose, ya que de sus méritos dependerá cada ascenso en el escalafón en este Ministerio”, enfatiza.

El próximo paso de la nueva camada, ya asegurados en el mundo diplomático, estará encaminada a una serie de capacitaciones que iniciarán el próximo seis de enero.

Después de esto, las autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores decidirán sus funciones (tomando en cuenta sus antecedentes académicos), las cuales de momento contemplan ni más ni menos que secretarías en España, Colombia o Venezuela, así como distintos consulados en Estados Unidos y otros cargos en Nicaragua.

MÁS PLAZAS POR DELANTE

Norman Caldera, titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, comentó que a partir del 2002 la Cancillería colocará a diplomáticos de carrera. De manera que el concurso para ejercer en este Ministerio será anual, acorde con las plazas vacantes. El titular aseguró que los nuevos ingresos gozarán de estabilidad laboral ya que están protegidos por la Ley de Servicio Exterior, aprobada dos años atrás. “Razón por la cual, cada gobierno respetará sus cargos”, indicó.

Por otro lado recomendó a los nuevos miembros trabajar pensando en Nicaragua, “porque de eso dependerá su buena labor”, insistió. Entre los actuales seleccionados están: Oglacela Alemán, María Guadalupe Lacayo, María Elena Medal, Rose Mary Vega, Juan Bautista, y Judit María Guerrero.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí