Alicia de Álvarez
No tengo el gusto de conocer al señor Tito Lagos-Bassett, pero por su testimonio sobre el padre Santiago de Anitua me doy cuenta de que es una persona de fe y con la dicha de haber encontrado el camino en el Señor a través del recordado padre Anitua. El dio un hermoso testimonio de fe y valor en los últimos años de su vida.
Me contó una amiga que lo visitó el año pasado en Granada, que a pesar del derrame cerebral que sufrió y de que casi no podía hablar, usando pañales y con muchas otras limitaciones, celebraba misa todos los días y siempre tenía palabras de consuelo para quienes lo visitaban.
Ahora el padre de Anitua ya está en el cielo gozando de la gloria de Dios.