- La joven, presuntamente baleada por un agente policial, murió ayer
Elízabeth [email protected]
Después de 10 días de agonía, falleció la madrugada de ayer en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, Scarleth Araceli Rocha Solís, de apenas 17 años, tras sufrir un balazo en la cabeza cuando se encontraba en uno de los cuartos de su casa en compañía de su cónyuge Nelson Urbina, agente de la Policía.
Y aunque no está comprobado que Urbina haya accionado el gatillo en contra de la joven, su madre Osiria Solís Maradiaga y sus hermanas lo señalan como principal sospechoso. La familia de la menor cuenta como único testigo del suceso con una niña de tres años.
Osiria Josefa, hermana de la joven occisa, lamentó que aunque el caso fue ventilado en el Distrito Cinco de la Policía, la mañana de ayer se encontró con que Urbina quien se encontraba retenido en ese distrito fue remitido al Distrito Cuatro, donde presuntamente está designado.
Entre lágrimas, la hermana de la fallecida demandó justicia de parte de las autoridades correspondientes. “Que haya justicia, mi hermanita no va a volver, ya no la voy a volver a ver, yo luché porque ella viviera, pero fue imposible, anoche estuve con ella, fui la última que la vi… que lo condenen”, manifestó Osiria Josefa Solís, hermana de la víctima, mientras esperaba información de parte de las autoridades del Distrito Cinco, sobre los motivos del traslado de Urbina al otro distrito.
“Él tenía que estar detenido en la Cinco, no en la Cuatro, porque es policía lo llevaron a la Cuatro”, refirió la hermana de la víctima, quien agregó que “yo estoy segura que él (Urbina) fue”.
Urbina y Rocha, ni siquiera habían cumplido dos meses de convivir, sin embargo, según la madre de la víctima, en varias ocasiones la muchacha fue maltratada por parte de su cónyuge.
“Unas semanas antes, él había llegado tomado y amenazó a mi mamá y a ella. Le puso la pistola… hay testigos, la gente de la cuadra… de que él dijo que se iba de la casa, que la Scarleth no iba ser de él, pero de nadie más, porque la iba matar, aunque después se matara él”, aseveró Osiria Josefa.