Sergio León C.CORRESPONSAL / [email protected]
El capitán de Fragata, Manuel Mora Ortiz, jefe de la Fuerza Naval en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), dio a conocer a LA PRENSA el informe de cumplimiento de misiones del Distrito Naval en el Atlántico (DNA) en el año 2002.
Mora indicó que la Fuerza Naval en el Atlántico cumplió con 346 misiones navales, navegaron 28 mil 266 millas náuticas y capturaron un total de 27 embarcaciones en todo el año.
De acuerdo al jefe naval, las unidades de capitanías de puertos han trabajado coordinadamente con otras instancias, en función de la seguridad a la navegación, la vida de las personas y control de las embarcaciones que arriban y zarpan de los diferentes puertos del Atlántico. “En ese sentido, hemos despachado y recibido hasta 23 mil 880 embarcaciones de todo tipo”, señaló.
“Hemos realizado también coordinaciones para la realización de acciones de salvamento y rescate a embarcaciones y tripulaciones con barcos de las empresas pesqueras”, aseguró el jefe militar.
RESCATAN VIDAS
El jefe de la Fuerza Naval en el Atlántico Sur indicó como logros el haber planificado conjuntamente con el servicio de guardacostas de los Estados Unidos, patrullajes en las aguas marítimas costeñas. “Realizamos tres patrullajes conjuntos con unidades de superficies de los Estados Unidos y personal del DNA, lográndose capturar hasta 2 mil kilos de cocaína”, informó Mora.
También destacó que en mayo y junio del 2002, lograron desarticular dos bandas delincuenciales que operaban en los sectores de Monkey Point, Punta Gorda y Río Maíz, las cuales estaban integradas por doce elementos armados que se dedicaban al asalto y extorsión a la población.
“Hemos reducido los actos de piratería con el accionar de nuestras unidades, aportando a la estabilidad económica y seguridad de la región”, agregó.
Mora añadió que también realizaron un total de 20 misiones de búsqueda, salvamento y rescate a 123 personas y recuperaron del mar un total de 8 cadáveres”.
Según el jefe militar, también vigilaron y cuidaron el esparcimiento de la población en temporadas de vacaciones de veranos (plan playa) y de Navidad; además de participar en las jornadas de salud y socorro a la población civil en caso de amenazas de fenómenos naturales.