Las jornadas de vacunación, fue uno de los programas más exitosos del Minsa, ya que según las cifras oficiales se logró la inmunización del 90 por ciento de los menores de cinco años.

Pocas medicinas y muchas protestas

La carencia de medicinas y material médico en todas las unidades de salud de todo el país y las desavenencias entre el personal y las nuevas autoridades acecharon durante el año la salud de los nicaragüenses Amalia Morales [email protected] Se padecía, pero no se asumía. Los hospitales, puestos y centros de salud despuntaron el año […]

  • La carencia de medicinas y material médico en todas las unidades de salud de todo el país y las desavenencias entre el personal y las nuevas autoridades acecharon durante el año la salud de los nicaragüenses

Amalia Morales [email protected]

Se padecía, pero no se asumía. Los hospitales, puestos y centros de salud despuntaron el año con sus existencias de medicamentos en cero. Sin embargo, la crisis que comenzó desde finales del 2001, se hizo pública y fehaciente a inicios de éste.

Las primeras denuncias de los directores de hospitales decían que estaban desabastecidos de medicinas en un 40 por ciento. Más tarde, hacia enero de este año, se reconoció que el faltante era casi total, por una razón simple: durante el 2001 no se compraron medicamentos. En su momento, la administración saliente del Ministerio de Salud (Minsa) informó que fue por recortes presupuestarios.

Lo cierto es que para curarse los pacientes y sus familiares debieron cargar desde una gasa hasta el alcohol. Para la primera jornada de salud, que incluía una campaña contra las epidemias, ni siquiera había abate.

La adquisición de medicinas fue precisamente la primera barrera que debía saltar la nueva administración.

Luego de asegurar que en 15 días resolvería la crisis, la nueva ministra de Salud, Lucía Salvo, consiguió de la Contraloría General de la República (CGR) permiso para comprar medicinas con “exclusión de procedimiento”, un trámite para agilizar la adquisición.

Sin embargo, con timidez, en abril y luego en mayo fue que arribaron las medicinas, los reactivos para laboratorios y los materiales de reposición periódica a los hospitales.

Todavía a la fecha el abastecimiento es insuficiente, las autoridades dijeron que por encogimiento presupuestario no se podría adquirir los más de 300 productos fijados en la lista básica del Minsa.

De acuerdo al resumen del gobierno, este año se invirtieron unos 100 millones de córdobas en medicamentos (alrededor de siete millones de dólares). El déficit es millonario, dos o tres veces mayor, tomando en cuenta la tasa anual de crecimiento de la población en 2.7 por ciento.

El Minsa en su evaluación destaca que este año compraron 289 millones de córdobas, 62 millones más en suministros y materiales que el año pasado.

Al rescate del sistema de salud estuvo también la comunidad donante, que reorientó poco más de 77 millones de córdobas hacia la compra de insumos.

Tan urgente como la compra fue el mejoramiento de los controles internos de entrega y distribución de medicamentos, que en teoría significó otro reto para el Minsa. Al respecto se desconocen resultados.

La fragilidad de los controles del Ministerio quedó al descubierto en noviembre del año pasado, luego que en la campaña electoral aparecieran miembros del PLC (Partido Liberal Constitucionalista) repartiendo medicinas donadas a la institución por el gobierno del Japón. Este año los dos únicos faltantes que fueron públicos, fue el del Centro de Salud Sócrates Flores, en enero, y de las 114,000 amoxicilinas donadas por el Proyecto Hope, en septiembre.

TRABAJADORES, JUBILADOS

La salud volvió a la picota pública en agosto cuando venció el convenio colectivo. Los trabajadores, en particular los jubilados, que venían calentando motores para la nueva negociación, permanecieron en desacuerdo con las autoridades hasta el cierre del año.

A pesar que el Minsa asegura un cumplimiento del convenio colectivo por 97.8 millones de córdobas, que incluye pago “a jubilados, becas a trabajadores”, subsidios de alimentación transporte, uniforme, calzado y transporte entre otros, los empleados del sistema estuvieron en las calles en varias ocasiones.

Por lo menos cuatro paros pacíficos realizaron los trabajadores de la Salud en Managua. En dos ocasiones se sumaron los de los departamentos.

El conflicto entre empleados y empleadores estalló cuando el Minsa se rehusó a negociar el nuevo convenio colectivo con los jubilados, aduciendo que no eran trabajadores activos, posición que aún se mantiene.

A los jubilados y pensionados, el Minsa propuso un plan de retiro voluntario, a través del cual pagaría entre 45 y 50 meses de sueldo, con tal que renunciaran al sistema. La aplicación del plan causó revuelo porque los trabajadores esperaban consensuar el número de meses y no se pudo. Las autoridades de Salud dijeron que no se podía extender el techo de la indemnización.

Y si bien la inconformidad persistió hasta el cierre de año, la institución aseguró que el plan había sido un éxito porque hasta el cierre de operaciones, el 20 de diciembre se habían acogido unos 1,600 trabajadores, el 55 por ciento de los jubilados y pensionados que mantiene la institución.

Con la implementación de dicho plan, el gobierno pretende ahorrar dinero y reinvertir la relación del presupuesto, que con un 66 por ciento se destina a remuneraciones, mientras un 34 por ciento, en servicios.

Gustavo Porras, secretario nacional de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), consideró como una falla de las nuevas autoridades la falta de consenso con los trabajadores, la toma de decisiones unilaterales. Según Porras eso se demostró con la reglamentación de la nueva Ley General de Salud y con el plan de retiro para los jubilados, donde se decidió sin una consulta previa. En general, cree que la ministra Salvo estuvo mal asesorada.

En realidad, Porras reconoció que la relación entre trabajadores y autoridades ha sido hostil en las últimas tres administraciones de Salud.

MEJORÓ COBERTURA

A pesar del desabastecimiento que dominó en los hospitales y centros de salud, se registró un aumento en la producción de servicios. Este año se hicieron 173,115 consultas más que el año anterior. Según la institución también creció la cobertura de vacunas, se llegó a un 90 por ciento de los menores de cinco años. Se aplicaron millón y medio de dosis de vacunas antipolio y unas 130,000 de pentavalente.

-El dengue, que durante el año causó estragos en la salud de los nicaragüenses y mató a 20 personas, este año redujo su incidencia, el número de fallecidos se redujo a 11.

-Sin embargo, el sector gremial considera que este año hubo un retiro masivo de la población del sistema público de salud. “La gente perdió la confianza”, aseguró Gustavo Porras, de Fetsalud.

Desafíos

Para el año entrante el Minsa continuará con el desafío del abastecimiento. A pesar que el presupuesto de Salud aumentó, respecto a este año, el presupuesto para materiales y suministros será igual al de éste.

-Otro reto inmediato será la negociación del nuevo convenio colectivo y la reclasificación salarial, pues en la partida asignada a salud se lograron 120 millones de córdobas para aumentarles el sueldo a unos 20,000 empleados de la salud, que ganan lo mismo que hace cuatro años.

MENOS MUERTES MATERNAS

Hasta el año pasado en Nicaragua murieron 159 mujeres por causas relacionadas a la maternidad, con esa cifra, que no varió mucho en los años anteriores, el país había sido considerado uno de los más altos en América Latina, sin embargo, este año se logró una reducción de las muertes en un 25 por ciento, pues el número de fallecidas decreció a 119.  

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