Retroceso de ocho años

Gustavo Ortega Campos*[email protected] Mañana termina el año y con él se va una de las cifras de crecimiento económico de los últimos ocho años: el Producto Interno Bruto (PIB), valorado en 2,200 millones de dólares, creció solamente el uno por ciento, según las estimaciones oficiales, lo más bajo logrado desde 1994. Cifras del Banco Central […]

Gustavo Ortega Campos*[email protected]

Mañana termina el año y con él se va una de las cifras de crecimiento económico de los últimos ocho años: el Producto Interno Bruto (PIB), valorado en 2,200 millones de dólares, creció solamente el uno por ciento, según las estimaciones oficiales, lo más bajo logrado desde 1994.

Cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), indican que a partir de 1994 el Producto Interno Bruto (PIB) empezó a crecer de manera positiva con 3.3 por ciento, el año anterior había cerrado con un 0.4 por ciento negativo.

En la última década, el año con mayor crecimiento fue 1999, cuando el PIB creció 7.4 por ciento, mostrando en los años siguientes un comportamiento decreciente hasta llegar al tres por ciento el año pasado.

La caída de los precios internacionales de los principales productos de exportación, las distorsiones internas generadas por los problemas políticos y la falta de acuerdos con los organismos internacionales, hicieron de este año uno de los más aletargados en materia económica

La falta de una respuesta integral a la crisis cafetalera, la indecisión en las prioridades a promocionar y la desatención al potencial agropecuario, son otros de los puntos que no lograron ser resueltos en este año de la “nueva era”.

Uno de los aspectos que han sido mas criticados es que la promesa gubernamental de campaña: “Más empleos para todos”, aun sigue percibido como un eslogan electoral, a eso se le suma otro acto muy propagandizado: “los siete clusters (conglomerados) que servirían para promover la oferta exportable”.

De eso hay muy poco o casi nada, salvo la propaganda.

Quizás los únicos aplausos están dirigidos al esfuerzo de la empresa privada de promover el valor agregado de la calidad del café que valió obtener precios de hasta 117 dólares por quintal a través del concurso Taza de la Excelencia y a los productores de no tradicionales que sin hacer mucho ruido han logrado mucho.

La inflación, pues según cifras oficiales, cerrará cerca de los 3.4 puntos, uno por ciento menos que el año pasado, bien por ello.

Sobre las finanzas públicas, la deuda interna es el talón de Aquiles, pero será peor para el año 2004, cuando se deberán destinar el 86 por ciento de los ingresos del gobierno central, según las negociaciones pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para el año próximo las proyecciones son destinar el 63.8 por ciento de los ingresos gubernamentales.

Con la empresa privada y la sociedad civil, al menos en la dirigencia gremial de ambas partes, las cosas no cambiaron este año, siguen las reacciones a todo y por todo pero hay muy poco carácter propositivo. Ojalá el año que está por iniciar junten esos vigores dispersos y se logre aumentar más que el uno por ciento.

Ahora los retos están enfocados a la reactivación de la economía, ya despejado un poco el camino del combate a la corrupción, algo que será muy efectivo, siempre y cuando se disminuyan tantas asesorías, análisis e informes, que han provocado enormes gastos, y aunque suene antagónico, en su mayoría han sido para buscar como “fortalecer” la estrategia de reducción de la pobreza, esa misma que provocó el 23 de diciembre la muerte de una madre al tratar de conseguir alimentos regalados.

El año que empieza el miércoles, deberá apuntar a la mejoría, que se logre poner las cartas sobre la mesa en buenas reglas, que los diputados legislen, que el Ejecutivo facilite con eficiencia la labor de la empresa privada, que esta empresa privada deje de ser tímida y temerosa, en fin hay mucho por hacer, pues hay que evitar que esos ocho años de retroceso se conviertan en más…

* Editor de Negocios & Economía de LA PRENSA.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí