Julio Ignacio Cardoze
Doy las gracias (a LA PRENSA) por el suplemento del treinta aniversario del terremoto de Managua. Las fotos, aunque tristes, son buenos recuerdos, y los relatos de Roberto Sánchez, excelentes, bien descriptivos y con un poco de humor.
A Roberto no se le quedó fuera en sus narraciones del viejo Managua, ni se le olvidó, el nombre de ninguna cantina, el inventario que hizo está al día. Aprovecho la oportunidad, para desearle a toda la gran familia de LA PRENSA un año nuevo de mayores triunfos. Ellos deben sentirse satisfechos, por la gran labor desarrollada periodísticamente, llevada al pulso diario, en medio de grandes riesgos, y amenazas, como los terrorismos fiscales o los asaltos armados y secuestros físicos, pero que en resumidas cuentas han producido resultados históricos positivos nunca antes vistos en Nicaragua.
Sin lugar a dudas, LA PRENSA en su difícil misión tiene un gran porcentaje del mérito de los logros cívicos conseguidos, en la lucha por la democracia, la responsabilidad y el buen gobierno, que poco a poco va ganando terreno, floreciendo y dando frutos en la conciencia de los nicaragüenses.