La directora del centro, Sandra Duarte Laguna, muestra la ropa vieja que los ladrones regalaron a los ancianos. LA PRENSA/C.CORTES

Drogan a pareja de ancianos para robar

Dos hombres presumieron de caritativos, pero sus intenciones no eran buenas Elízabeth [email protected] Dos ancianos que desde hace muchos años cuidan las instalaciones del centro Nacional Autónomo El Progreso, ubicado en Villa Progreso, en esta capital, fueron conducidos de emergencia a un hospital capitalino con síntomas de intoxicación, después que la mañana de ayer un […]

  • Dos hombres presumieron de caritativos, pero sus intenciones no eran buenas

Elízabeth [email protected]

Dos ancianos que desde hace muchos años cuidan las instalaciones del centro Nacional Autónomo El Progreso, ubicado en Villa Progreso, en esta capital, fueron conducidos de emergencia a un hospital capitalino con síntomas de intoxicación, después que la mañana de ayer un desconocido les hizo ingerir una droga no identificada en una gaseosa.

El hecho que sorprendió a la comunidad educativa del lugar fue denunciado a las autoridades del Sexto Distrito de Policía después que una vecina encontró a los ancianos bajo los efectos de la droga.

Umbelina Canizales, de 78 años, y Juan García Jiménez, de 79, son las dos personas que cuidan el inmueble y aparentemente fueron visitados por un individuo que con el fin de robar bienes del colegio los hizo ingerir droga hasta hacerles perder el conocimiento, mientras otro acompañante suyo le esperaba frente a las instalaciones del mismo en un vehículo, color rojo.

“Me terminé de beber una gaseosa y estoy mareada”, aseguró Carmen Cabrera, una vecina del lugar que le comentó Canizales a punto de desvanecerse, al momento que ella llegó al colegio a ofrecerle una falda en venta.

Sin embargo, la mujer manifestó que en pocos minutos se vio sorprendida aún más, muy cerca de ella se encontraba tendido en el suelo aparentemente desmayado el compañero de Canizales. La mujer todavía logró ver al desconocido que se encontraba cerca de la pareja y quien salió del centro aduciendo ir a conseguir un medicamento.

La anciana relató a su vecina que el desconocido se presentó con las supuestas intenciones de llevarles un poco de ropa de regalo, y de inmediato les ofreció a ambos un vaso con gaseosa. Momentos después que se presentó la directora del centro de estudio al local, Sandra Duarte Laguna, comprobó que las prendas que les fueron llevadas de regalo a los ancianos no eran más que trapos viejos usados como anzuelo para drogarlos y así robar sin testigos.

“Si no he venido yo ¿quién sabe qué hubiera pasado?”, se preguntó Cabrera visiblemente nerviosa por lo sucedido. Según la testigo, la anciana le comentó que el extraño le insistió en que se tomara “el chingaste”, que había dejado en el vaso en el cual había ingerido la gaseosa.

Duarte Laguna dijo que ésta fue la misma forma de operar que utilizaron los ladrones al iniciar el año escolar en otro centro de estudios capitalino, por lo que insistentemente ella les había advertido a sus trabajadores para que no permitieran que se les acercaran extraños.

CUENTA CON PLACA

Los vecinos aseguraron que habían reconocido la placa del carro rojo en que los dos extraños se movilizaron por el lugar; esta información servirá para agilizar las investigaciones policiales.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí