- Caída de precios internacionales fue el principal problema
Leslie Nicolás [email protected]
La caída de los precios internacionales de los productos de exportación, el aumento de los costos de producción, la inestabilidad política-social del país, los embargos a productores, la sequía y la falta de recursos financieros mantuvieron en jaque al sector agropecuario durante todo el año.
En Nicaragua la ganadería y los productos derivados del lácteos van a la cabeza en las exportaciones agropecuarias, produciendo 295 millones de dólares a noviembre del 2002 y de éstos 108 millones se exportaron.
El café según lo registrado en el mismo periodo pasó al segundo lugar en las exportaciones agropecuarias con 98.5 millones de dólares.
El azúcar y sus derivados ocupan el tercer lugar en las exportaciones con 47 millones de dólares contabilizados a noviembre del 2002. Y del maíz y los frijoles se espera una producción de 104 millones de dólares de los cuales se podrán exportar posiblemente unos 39 millones de dólares. Todo esto según datos recabados por la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).
Sin embargo, a juicio de Juan Álvaro Munguía, presidente de Upanic, estas exportaciones pudieron haber sido mejores sino fuese por que este año para el sector agropecuario, fue “un año difícil”.
Opinión que es compartida por Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (Unag) y por Noel Chamorro, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Productores Azucareros (CNPA).
UN AÑO DE ESTANCAMIENTO
Fiallos, calificó el 2002 como un año de “estancamiento” pues según él la economía agropecuaria del país sufrió un gran deterioro debido a la ausencia de políticas de estímulo al sector. Aunque reconoció que en este último trimestre del año algunos rubros como el maní, el café, la carne y el azúcar tuvieron un repunte en los precios internacionales.
Fiallos expresó que tan severa fue la crisis que muchos exportadores en vez de producir para exportar, produjeron sólo para el consumo interno. Esta situación trajo por consiguiente que muchas empresas se descapitalizaran y se produjera una disminución en la rentabilidad en la producción. Lo que de igual forma provocó que el productor no fuera sujeto de crédito ante la banca.
Todo esto según Fiallos, dio como resultado que “el Gobierno abandonó una serie de proyectos económicos y se dedicó a combatir la corrupción lo que no es malo, pero ha descuidado la elaboración de una estrategia de desarrollo para el sector agropecuario”.
Por otro lado, la sequía que se alargó hasta el mes de octubre provocada por el fenómeno de El Niño, lo que también fue otro factor de desestabilización para el sector agropecuario.
“Las precipitaciones que se dieron en el mes de octubre no fueron suficientes para salvar al mayoría de la producción”, agregó Juan Álvaro Munguía, presidente de Upanic.
No obstante la sequía no afectó a todos, por ejemplo los productores de maní tuvieron una cosecha bondadosa, aunque se redujera lo producido en este año. Pues en el 2001 se cosecharon 30 mil manzanas y en este año tan solo se cosechó 17 mil manzanas.
Los sorgueros no tuvieron la misma suerte, pues se vieron involucrados en una serie de negociaciones de contratos de compra de su producto con las empresas avícolas.
Munguía dijo que la Upanic espera que en el 2003 el Gobierno se siente a discutir con los productores una estrategia de desarrollo del sector.
De igual manera dijo que los sorgueros por su parte el próximo año tienen la esperanza de poder sembrar unas 100 mil manzanas de este cultivo y esperan que el Gobierno establezca barreras de protección para los productores nacionales.