Muere el “padre del cañonazo”

Antonio Ybarra Rojas fue procesado aquí por malversación de caudales públicos, para sobornar a diputados del “Grupo de Centro” en la Asamblea Nacional, en 1991. Ésta es parte de su historia Roberto Orozco [email protected] Los términos “cañonazos”, “cañonear” y “cañoneado” son relativamente nuevos en la jerga política nicaragüense. Son utilizados con el sentido de soborno, […]

  • Antonio Ybarra Rojas fue procesado aquí por malversación de caudales
    públicos, para sobornar a diputados del “Grupo de Centro” en la Asamblea Nacional, en 1991. Ésta es parte de su historia

Roberto Orozco [email protected]

Los términos “cañonazos”, “cañonear” y “cañoneado” son relativamente nuevos en la jerga política nicaragüense. Son utilizados con el sentido de soborno, y su existencia se debe a las acciones de un habilísimo personaje que apareció en la política de posguerra de Nicaragua: Antonio Ybarra Rojas, Viceministro de la Presidencia durante la Administración de la presidenta Violeta Barrios de Chamorro.

El 24 de diciembre, Ybarra Rojas falleció en Ames, Iowa, Estados Unidos. Tras él muere también una historia de misterios y secretos de la política nicaragüense e internacional. Éste fue el hombre que en 1991, cuando el gobierno de la presidenta Chamorro comenzaba a dar sus primeros pasos dentro del recién instaurado sistema democrático, utilizó fondos de una institución del Estado para sobornar o “cañonear” a diputados de la Asamblea Nacional.

Básicamente, Ybarra Rojas malversó un millón de dólares del desaparecido Fondo de Atención Social a Sectores Oprimidos (FASO) para pagar a diputados de la Unión Nacional Opositora (UNO) y lograr juntar mayoría a la hora de votar en la Asamblea Nacional a favor de intereses políticos del Poder Ejecutivo. La UNO era la alianza de partidos políticos opositores al régimen sandinista, que en 1990 llevó a doña Violeta Barrios de Chamorro al poder.

Siempre fue catalogado por la prensa nacional como un “misterioso personaje”. Su aparición en Nicaragua se registró casi a mediados de 1989, cuando llegó como miembro de una fundación que ayudaría a varios medios de comunicación nicaragüense.

No duró mucho. Agentes de la Dirección General de la Seguridad del Estado, lo localizaron casi un mes después de su llegada y lo expulsaron del país acusado de ser un agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA), contra la que combatía la principal agencia de contraespionaje del gobierno sandinista.

El 21 de julio de ese año, Ybarra Rojas, entonces profesor de la Universidad de Dubuque, en Estados Unidos, fue fotografiado por la agencia internacional de noticias Associated Press (AP) detrás del ex presidente de ese país George Bush, el padre del actual presidente estadounidense del mismo nombre, durante una actividad en conmemoración a la semana de las naciones bajo regímenes totalitarios.

SEGUNDA APARICIÓN

Dos años después, Ybarra Rojas reaparece como miembro del gabinete de la presidenta Chamorro. Primero como viceministro del Trabajo, donde laboró con el actual magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Francisco Rosales, ex Ministro del Trabajo.

Luego, pasó al Ministerio de la Presidencia como segundo del ingeniero Antonio Lacayo Oyanguren. Tampoco duró mucho como viceministro de la Presidencia, pues en diciembre de 1991 huye del país tras el escándalo por la utilización de los fondos del FASO y del Programa Quinquenal de Desarrollo Rural (PQDRI), también extinto.

El 15 de marzo de 1993, tras ser localizado “por casualidad” en Cochabamba, Bolivia, donde daba clase en la Universidad Católica de esa localidad, Ybarra Rojas dio detalles a dos miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, sobre el hecho conocido aquí como “El caso de los cañonazos”.

En el documento “Affidavit of Antonio Ybarra”, el ex viceministro de la Presidencia da nombres de los 8 diputados de 7 partidos políticos de la UNO, a los que sobornó con dinero en efectivo hasta por cifras que van desde 81 mil hasta 20 mil dólares.

El escándalo tuvo repercusiones internacionales y luego fue conocido aquí como el “Tonygate”, porque en esas mismas declaraciones vierte señalamientos serios que nunca fueron demostrados y que todo el tiempo fueron negados y rechazados por altos funcionarios de la Administración Chamorro.

A Ybarra Rojas se le procesó en ausencia en el Juzgado Octavo de Distrito del Crimen, donde se sentenció en su contra.

YBARRA ES DESCUBIERTO EN COCHABAMBA

Luego de huir de Nicaragua, el paradero de Ybarra Rojas se convirtió en un misterio. Así como había llegado a Nicaragua, de esa misma forma desapareció: Nadie supo cuándo, ni a qué hora ni cómo. Sólo se supo que se esfumó.

Sin embargo, fue localizado en Cochabamba, Bolivia, por uno de los periodistas más acucioso que ha tenido la historia del periodismo investigativo en Nicaragua: el desaparecido “Flaco” Noel Irías.

Irías era cerrado en sus investigaciones, pocos conocían lo que hacía; pero la historia que cuentan los que lo conocieron es que, para variar, Noel descubre que Ybarra Rojas está en Cochabamba, por un amigo boliviano que estudiaba aquí en la Universidad Centroamericana.

Fue él quien le contó en una noche de agasajo social en la zona rosa de Managua, que había conocido a un nicaragüense que daba clases en aquella localidad. Como por instinto, Irías le preguntó quién era, pero éste no sabía el nombre; sin embargo comenzó a describirlo. Eso le bastó al “Flaco” para iniciar una investigación y publicar en Barricada que Ybarra Rojas daba clase en la Universidad Católica de Cochabamba.

OTRA IGUAL

Inmediatamente, el gobierno de Nicaragua pidió una investigación al gobierno de Bolivia, donde se originó un escándalo al descubrirse que Ybarra Rojas permanecía “oculto” allá, con otro nombre. Para poder hacerlo, la prensa boliviana descubrió que el ex funcionario nicaragüense había también sobornado a magistrados de la Corte Suprema de Justicia de ese país.

Fue juzgado por la justicia boliviana, pero, para no ser llevado a una cárcel preventiva, alegó molestias coronarias y fue internado en la clínica privada Santa Cruz de la Sierra.

Varios días después, el 31 de agosto de 1994, Ybarra Rojas desaparecía de Bolivia. Por esta razón ganó el apodo de “El Mago”, entre los medios de ese país. Una vez más, el ex viceministro de la Presidencia nicaragüense daba muestra de sus habilidades.

El 17 de octubre de ese año, Ybarra Rojas es localizado en Detroit, Michigan, Estados Unidos; donde el entonces encargado de Negocios de la embajada nica en Washington, Jorge Wong Valle, pidió su aprehensión provisional con fines de extradición, lo que nunca ocurrió.

LA RUTA DE LA PRUEBA

Los documentos que probaron la malversación y peculado que Antonio Ybarra Rojas cometió en 1991, llegaron primero a manos del ex viceministro de Economía de entonces, doctor Noel Vidaurre, quien a su vez dio una copia al entonces contralor general de la República, Guillermo Potoy  

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