Luis Manuel Ríos Castro
Estoy preocupado por las críticas de ciertos medios de comunicación respecto a la posición de la Iglesia en esta coyuntura. Deseo compartir ciertas palabras que dice la Biblia: “Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y es establecido para ser su representante ante Dios” hebreos 5,1.
“Las armas que usamos no son de fabricación humana: Es un poder de Dios para destruir fortalezas; destruimos las teorías y cualquier soberbia que alza contra el conocimiento de Dios” 2 Corintios 10, 4-5.
“Por lo demás, háganse robustos en el Señor con su energía y su fuerza. Pónganse la armadura de Dios, para poder resistir las maniobras del diablo. Porque nuestra lucha no es contra, sino contra los gobernantes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras. Nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal.
Por eso pónganse, la armadura de Dios, para que en el día malo puedan resistir y permanecer firmes a pesar de todo. Tomen la verdad como cinturón, la justicia como coraza y como calzado el celo por propagar el evangelio de la paz, tengan siempre en la mano el escudo de la fe y así podrán atajar las flechas incendiarias del demonio. Por último, usen el casco de la salvación y la espada del espíritu o sea la palabra de Dios”, Efesios 6,10-18.
Los enemigos de la Iglesia que la calumnian y persiguen a sus sacerdotes pronto caerán sin necesidad de armamentos porque hay un poder y éste viene de Dios. Toda ideología contra el conocimiento de Dios será derribada, todo gobierno que alce su mano contra los sacerdotes será derrotado; mientras todo aliado de la Iglesia en la persecución será levantado y el perseguidor será humillado.