La casa de Parmenio Medina. Fue asesinado cerca de su domicilio el 7 de julio de 2001. LA PRENSA/ARCHIVO

Gran avance de investigación del asesinato de periodista

ACAN-EFE SAN JOSÉ.-Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de Costa Rica, afirmaron a la prensa local que el caso del asesinato del periodista colombiano Parmenio Medina está resuelto en gran medida, y que sólo quedan “detalles” para completar la indagación. Ante la captura el lunes de un colombiano de apellido Gutiérrez, sospechoso de […]

ACAN-EFE

SAN JOSÉ.-Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de Costa Rica, afirmaron a la prensa local que el caso del asesinato del periodista colombiano Parmenio Medina está resuelto en gran medida, y que sólo quedan “detalles” para completar la indagación.

Ante la captura el lunes de un colombiano de apellido Gutiérrez, sospechoso de participar en el homicidio del comunicador, el director del OIJ, Jorge Rojas, indicó que no se descartan otras capturas relacionadas con el caso.

Medina, de 62 años de edad, y con más de 30 años de vivir en Costa Rica, fue asesinado el 7 de julio de 2001 en las cercanías de su casa, al norte de San José, de dos balazos.

El periodista dirigió por 28 años el programa radiofónico “La Patada”, desde donde denunció actos de corrupción de diferentes figuras costarricenses, especialmente de la Iglesia Católica, por lo que recibió varias amenazas de muerte.

El funcionario del OIJ reconoció, sin embargo, que a pesar del arresto del colombiano “falta bastante camino para llegar a la gente que planificó el homicidio”.

Las investigaciones señalan que el detenido era el enlace entre los autores intelectuales del homicidio y quienes halaron el gatillo, por lo que se espera negociar con él para que declare contra quienes planificaron el asesinato.

Gutiérrez ingresó a Costa Rica en 1998, y desde entonces ha viajado varias veces a Colombia y El Salvador.

Según el diario local “Al Día”, tiene carné de refugiado y antecedentes policiales en su país, pero las autoridades no quisieron confirmar estos datos.

Las investigaciones del OIJ apuntan que pudieron ser cuatro los autores materiales del crimen, entre ellos dos extranjeros, pero descartaron que se tratara de sicarios profesionales y más bien sostienen que se trató de delincuentes comunes, que recibieron por pago poco más de 26,000 dólares.   

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