- Los infantiles fueron animadores a nivel nacional e internacional
Wilder Pérez [email protected]
Dos cuartos lugares y un tercero en torneos latinoamericanos, más dos primeros y un segundo puesto en giras centroamericanas, hicieron de este un año positivo para las ligas pequeñas de béisbol.
En el 2002 se crearon muchas expectativas alrededor del béisbol infantil, pero en el fondo nadie creyó que avanzarían tan lejos, especialmente por el desmoronamiento que sufrió el béisbol a nivel de la selección mayor.
Un paso fundamental fue el campeonato latino de Williamsport realizado a mediados del año en Nicaragua. Los ocho equipos que asistieron mostraron alta competitividad, pero los pinoleros no se quedaron atrás y pelearon por el tercero y cuarto lugar, quedando detrás de Venezuela y Panamá, dos equipos que casi fueron inalcanzables en el torneo y que volaron alto en el mundial.
Posteriormente los preinfantiles realizaron un viaje a Venezuela, donde sorprendieron venciendo a fuertes conjuntos como Panamá y Estados Unidos, aunque luego cayeron sorpresivamente ante Ecuador. Aún así, fue un cuarto lugar de altos quilates.
Y para cerrar con luces al cielo, en la categoría preinfantil y prejunior se obtuvieron dos campeonatos centroamericanos, y un subcampeonato de la misma región en la infantil, durante un torneo en Guatemala.
LO MALO
Lo malo de todo esto, según Domingo Ocón, manager de la selección nacional preinfantil de Nicaragua, fue el comportamiento de la delegada hondureña Regina de Martínez, que obligó a declarar apresuradamente que varios niños pinoleros eran pasados de edad, aunque al final se comprobó lo contrario.
Pero ésa sólo es una parte de las cosas que sacudieron el béisbol menor este año. Ocón considera que el hecho de demarcar territorialmente el especio de acción de las ligas Roberto Urroz, “Pava” Corea y 14 de Septiembre, debilita a alguna liga frente a otra, dado lo difícil que resulta encontrar a niños con edades apropiadas y calidad para jugar béisbol.
Además, está el clásico asunto de la falta de apoyo de parte de las entidades del gobierno. Según Ocón, este año fue el peor, puesto que antes enviaban con viáticos a los niños seleccionados, pero ahora “viajaron palmados aún cuando presentan mejores resultados que la selección mayor”.
LO FEO
Dentro de lo feo, el experto destaca el comportamiento de Martínez, ya que califica su comportamiento “denigrante”, como ella misma lo afirmó, como algo digno de repulsión.
“Ella quedó colorada (mal vista) a nivel centroamericano con esas cosas que hizo, llamarle basura a un país vecino e insultar a una barra compuesta generalmente por niños de diez y 12 años, más los gestos obscenos que hizo detrás del home plate, es algo que sólo puede verse como feo”, dijo Ocón.
El viaje por tierra a Guatemalo calza también en esta clasificación. Los niños recorrieron casi dos mil kilómetros en un bus que no prestó las condiciones, donde en un asiento para dos hubo que acomodar a tres, y si eran pequeños, cuatro. Además, durmieron sobre el pavimento sin techo frente a las fronteras tanto de ida como de regreso.
Aún cuando Nicaragua fue el mejor país dentro del terreno en ese torneo, hubo que sobrevivir con seis pelotas para bolearse, y en ocasiones, entre las tres selecciones se prestaban sus implementos para que todos jugaran con cascos, por ejemplo.
Pero eso no es más que la falta de apoyo de las instituciones gubernamentales, según Ocón, y aunque la empresa privada fue la que hizo posible ese viaje, existen otras que se privan de invertir en los menores porque más bien consideran eso como un gasto.
Con todo, lo que más lamenta Ocón es que a nivel interno, “hemos pasado tantos males que seguimos haciendo campeonatos palmados, donde al llegar a la final a veces ni siquiera están los trofeos”.