Lady Altamirano López
Es tiempo de pensar que ni los diputados, ni los gobernantes van hacer nada por cambiar la situación del país. Estamos en las manos de Dios, Él es el único que nos acompañará hasta el fin.
La gente quiere trabajar, hay personas que quieren invertir en Nicaragua, los campesinos quieren sembrar y cosechar. Pero no se buscan los medios adecuados para que el país camine hacia un futuro mejor.
Se habla, se critica, se reniega y no se actúa. Es lamentable ver cómo las personas que escogimos para que nos representaran en la Asamblea Nacional muy felizmente aceptan sus grandes sueldos y no tienen la conciencia de decir “no”, ¿Cómo lo puedo tomar si no he hecho nada bueno por mi pueblo?.
El pueblo le juega limpio a Nicaragua, cumplidamente paga los impuestos, ¿Para qué? ¿Para quién? Para pagar una deuda interna que el gobierno anterior la incrementó aún más, para satisfacer derroches y caprichos temporales de algunos pocos que no tienen conciencia patriótica. Para pagar los salarios de los diputados a la Asamblea Nacional.
Es deplorable ver en lo que se ha convertido la Asamblea Nacional, al igual que es doloroso ver que el pueblo no es tomado en cuenta, firme lo que firme, diga lo que diga y haga lo que haga. ¿Por qué? Porque ellos lo tienen todo asegurado, hasta la vida, si no se la quita Dios.
Si me dieran a escoger a donde quiero que vayan a parar el dinero recaudado de los impuestos, escogería los proyectos que beneficien a los campesinos (tierras, semillas, tecnología), proyectos de vivienda, salud, escuelas, hay tantas cosas de necesidad en donde se podría ocupar ese dinero, que a la larga nos beneficiarían a todos y no para pagar salarios de diputados antipatrióticos.